AGENCIAS | MADRID
Los Reyes y la clase política se despidieron del primer presidente del Senado en democracia, Antonio Fontán, entre homenajes y elogios a su contribución para la consolidación de la libertad en España. Fontán, sevillano de nacimiento, falleció ayer en Madrid a los 86 años tras una trayectoria repartida entre la política, el periodismo y la docencia.
Dentro del ámbito político, fue ministro de Administración Territorial en el Gobierno de Adolfo Suárez y presidente del Senado, pero también acaparó un amplio bagaje en el mundo académico y universitario, y así, fue catedrático emérito de la Universidad Complutense y catedrático de la Universidad de Navarra.
Fontán muestra además un largo periplo académico muy relacionado con el periodismo, pues obtuvo el título en la Escuela Oficial de Madrid y ejerció la dirección del Instituto de Periodismo de la Universidad de Navarra.
Trabajó en el mundo informativo en la revista Actualidad Española, que dirigió de 1952 a 1956, y en el semanario Nuestro Tiempo, del que también fue director. Como lo fue en el diario Madrid hasta su cierre en 1971, tras padecer multas y cierres temporales.
. l listado de galardones con los que le condecoraron es extenso: el Mérito Constitucional (1988), la Gran Cruz del Comendador del Gobierno polaco (1996), la medalla de Oro del Senado (1991), la Gran Cruz de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio (1997) y el premio de la Asociación de la Prensa de Madrid (2006).
Además, su nombre apareció en la enumeración de los 50 héroes de la libertad de prensa que el International Press Institut redactó en 2000.
Entre los elogios, Mariano Rajoy destacó el gran papel de Fontán durante la Transición como "impulsor de la libertad". En el Senado, las banderas ondean a media asta.