AGENCIAS | MADRID
La secretaria de Organización del PSOE, Leire Pajín, atribuyó ayer las encuestas negativas para su partido a que, en una situación de crisis, los ciudadanos son "mucho más exigentes con el Gobierno". Pajín alegó que el presidente de EEUU, Barack Obama, también ha visto caer su popularidad. El ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, mencionó de igual modo la caída de popularidad de Obama al cabo de un año de estar en la Casa Blanca.
Pajín concedió que las encuestas "sirven" y que son "un instrumento muy potente" para medir no sólo la intención de voto -insistió en que falta mucho para que haya elecciones- sino, sobre todo, qué quiere la gente. Así, consideró normal que "una parte importante del electorado socialista" que, según dijo, "pasa serias dificultades para llegar a fin de mes", sea "especialmente exigente con quien gobierna". "Pero eso no quiere decir que el PP haya ganado las elecciones, vamos a esforzarnos para que eso no ocurra", añadió.
Rubalcaba, por su parte, se negó a darse por incluido en la carrera abierta días atrás sobre la sucesión del presidente Zapatero, en el supuesto de que no se presentara como candidato en 2012, una posibilidad que desde el PSOE ha sido negada tajantemente. Rubalcaba, conocido por su sentido del humor, ironizó con que se vería de presidente del Real Madrid, pero que Florentino Pérez es su problema.