AGENCIAS | MADRID
El ex presidente del Gobierno José María Aznar afirmó ayer que no se arrepiente de haber "ayudado a contribuir a derrocar" al ex presidente iraquí Sadam Husein porque el país está "mejor" ahora y aseguró que no envió ni un sólo soldado a combatir allí. Contrastó el actual estado de Irak con el de Afganistán, que, dijo, "está peor".
En la primera entrevista que ofreció a TVE desde que el PP perdiera las elecciones generales de 2004, Aznar fue preguntado sobre la participación del que fuera primer ministro de Reino Unido, Tony Blair, en la comisión investigadora sobre la guerra de Irak. A este respecto, Aznar se desmarcó del caso británico y aseguró que España no envió "un sólo soldado que estuviese un minuto en Irak" sin el amparo de Naciones Unidas. "Nosotros dimos apoyo político para el derrocamiento de Husein pero no se envió ni un sólo soldado español a combatir", enfatizó, para añadir que el actual Gobierno ha constatado que las tropas españolas recibieron la misión de la ONU de estabilizarla zona, "y esos hechos no deberían estar sujetos a discusión".
Por otro lado, el ex presidente del Gobierno advirtió de que "la nueva generación de estatutos de autonomía ha cruzado la línea y rebasado los marcos constitucionales", y aseguró que el hecho de que "haya un presidente del Gobierno que diga que va a respetar lo que aprueben los parlamentos autonómicos es un escándalo, porque eso es la dimisión". "Es lo más grave que puede hacer un presidente y debilita profundamente el Estado", manifestó. Se mostró preocupado porque el Estado de las Autonomías "se está deshilachando" por un cambio en la naturaleza de las discusiones políticas. "Hemos dejado de discutir la organización de la pluralidad para discutir lo común. Ahora lo que estamos discutiendo es si se mantienen los elementos básicos de cohesión y de vertebración de España", argumentó. Según el ex presidente, "una cosa es discutir sobre la transferencia de una competencia y otra cosa es hacerlo sobre la autodeterminación", porque cuando eso ocurre significa que "has pasado una raya que no deberías pasar". Asimismo, lamentó la lentitud del Constitucional en la sentencia sobre el estatuto catalán.
Sobre ETA, afirmó que durante su época de Gobierno "nunca" autorizó una negociación política con la banda terrorista, aunque sí mantuvo contactos y así se lo explicó a los españoles. "Nunca he organizado Faisanes, nunca he dicho después de un atentado que no había negociación política", aseguró.
Aznar manifestó que él no tiene ningún "deseo ni ambición" ni moverá "un dedo" por volver a la actividad política, aunque, según dijo, hay "mucha gente" que le pide "que vuelva, no al PP, sino al Gobierno de España". Finalmente, afirmó que cuando el actual presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, estaba en la oposición dijo que si llegaba a La Moncloa se quedaría solamente ocho años. "Vamos a ver si lo cumple o no lo cumple", dijo.