AGENCIAS | ZARAGOZA
El segundo juicio civil por el accidente del Yak-42, en el que fallecieron 62 militares españoles, quedó visto para sentencia tras cuatro días en los que los abogados de las familias reiteraron la falta de profesionalidad de las empresas y los pésimos procedimientos de la tripulación.
En sus conclusiones finales, los abogados de las familias solicitan 63 millones de euros en concepto de indemnizaciones a la compañía Ukranian Mediterranean Airlines, a la contratista del vuelo Chapman Freeborn y a su reaseguradora Busin Joint-Stock Insurance, que, a través de sus representantes, reclamaron la exoneración de su responsabilidad. Al concluir el juicio, hubo un momento de gran tensión, ya que un letrado cuestionó la relación entre los fallecidos y sus familiares.