AGENCIAS | BILBAO
El Ministerio y el departamento vasco de Interior instan a "no bajar la guardia" ante ETA porque "sigue teniendo capacidad de hacer daño" y existe "un elevado riesgo" de que trate de contrarrestar los últimos "golpes" que ha recibido con "alguna acción violenta de gran envergadura".
Según fuentes del departamento de Interior, responsables del Ministerio y de la consejería analizaron en una reunión mantenida ayer en las dependencias de la Ertzaintza en Erandio (Vizcaya) las últimas actuaciones policiales contra ETA, especialmente los resultados de la operación en la que la Policía Autónoma detuvo en la última semana a nueve presuntos terroristas.
Las dos delegaciones, encabezadas por el director general de la Policía y de la Guardia Civil, Francisco Javier Velázquez, y por el viceconsejero de Seguridad, Rafael Iturriaga, certificaron "la eficacia policial" en la lucha contra la organización terrorista.
Pese a su evolución "positiva" y a que ETA "está cada vez más debilitada", tanto la Ertzaintza como la Guardia Civil y la Policía Nacional se mantienen en situación de alerta ante la posibilidad de que ETA intente cometer una acción terrorista en las próximas semanas.
En el encuentro, los responsables de seguridad reiteraron la posibilidad de que la organización terrorista trate "de contrarrestar la eficacia policial mediante alguna acción espectacular para recuperar protagonismo". Se trata, según las mismas fuentes, de una previsión sostenida por los responsables de todos los cuerpos policiales.
En sintonía con la reciente advertencia del ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, no descartan la posibilidad de un intento de secuestro. Tampoco, que ETA intente algún atentado, según consideran posible tras la interceptación el 10 de enero de una furgoneta cargada con explosivos en la provincia de Zamora en dirección a Portugal.
Los representantes del Ministerio y del Departamento de Interior analizaron los detalles de la última operación en la que la Ertzaintza detuvo en los últimos días a nueve presuntos terroristas y desmanteló el arsenal del comando de ETA desarticulado tras la localización de tres zulos en las cercanías de Ondarroa en los que se hallaba oculto. También trataron sobre los resultados de la lucha policial conjunta para combatir a la organización terrorista.
Las mismas fuentes indicaron, en este sentido, que el Boletín Oficial del Estado "despejaba los últimos requisitos legales pendientes" para la "inminente" incorporación de la Ertzaintza a la comisaría conjunta hispano-francesa de Hendaya. Los responsables de seguridad analizaron, asimismo, la evolución de la actuación policial en determinadas áreas delictivas, entre ellas la criminalidad organizada.