AGENCIAS | PALMA
Los casos de corrupción y la detención de varios cargos públicos ha abierto una profunda crisis política en Baleares. El presidente del Gobierno balear, Fracesc Antich, expulsó ayer a los integrantes del Unió Mallorquina (UM) en el Ejecutivo autonómico, en el Consell de Mallorca y en el Ayuntamiento de Palma después de que varios integrantes de este partido hayan sido detenidos en la Operación Voltor, que investiga presuntas irregularidades cometidas durante la actual legislatura en torno al Instituto de Estrategia Turística.
Antich se reunió con los sindicatos y patronal del archipiélago para detallar los cambios en su nuevo equipo, que reducirá consellerías y dará a conocer el próximo lunes. Por su parte, el presidente de UM, Josep Melià, criticó la decisión "precipitada y unilateral" del Govern y avisó que, a partir de ahora, tienen las "manos libres". Ante la detención de dos directores generales en el Govern y el portavoz y regidor de UM Miquel Nadal ayer mismo el president Antich confirmó de forma oficial la expulsión de este partido de las instituciones baleares.