AGENCIAS | MADRID
Las fuerzas de seguridad portuguesas se incautaron de casi 1.500 kilos de explosivos en la casa utilizada por ETA en la localidad portuguesa de Óbidos, el mayor arsenal incautado a la banda terrorista en los últimos diez años. En los registros del piso localizado esta semana se hallaron además varios ordenadores y numeroso material entre el que se incluyen planos de Madrid, el sur de Andalucía y el norte portugués, que está siendo analizados. La incautación de tonelada y media de explosivo supone uno de los mayores golpes de la historia al almacén de la banda terrorista, así como el desmantelamiento de su primera base estable en Portugal. Fuentes de la lucha antiterrorista informaron de que la de Óbidos no sería la única base estable con la que cuenta la banda en Portugal y apuntan a la posibilidad de más escondites, especialmente en el norte del país, junto a la frontera gallega.
Según informó el Ministerio del Interior en un comunicado, en el garaje de la casa que había sido alquilada por los presuntos etarras Oier Gómez y Andoni Zengotitabengoa se encontraron 1.330 kilos de nitrato amónico distribuidos en doce bidones y cuatro sacos; 75 kilos de nitrato potásico distribuidos en tres sacos; 40 litros de ácido sulfúrico, pentrita, polvo de aluminio y nitrometano. El arsenal hallado en la casa supera el material explosivo incautado a la banda terrorista en todo 2009 y sólo fue superado por los 2.500 kilos de dinamita hallados en 1999 en Francia. Durante el año pasado, se hallaron hasta 22 escondites de ETA. Del total, 18 fueron desmantelados en Francia y otros cuatro en España. Esto permitió incautar a la banda cerca de una tonelada de explosivos.
Además, en la vivienda se hallaron, entre otros efectos, dos ordenadores portátiles; una carpeta con documentación relacionada con la casa y dos documentos de identificación; una cámara de fotos; una caja de plástico con tres teléfonos móviles con las inscripciones "Madrid", Portugal y "Cádiz" y una caja con la inscripción "Mundo" (se corresponde con un tipo de tarifa telefónica) con una tarjeta prepago.
También aparecieron papeles manuscritos sobre circuitos integrados impresos con el anagrama de ETA, una caja de un ordenador portátil con planos de España y Portugal, tres catálogos de instrumentación científica, otra carpeta con varios planos de Portugal y España con anotaciones manuscritas, un mapa de la región de Coimbra (Portugal). Ya sin anotaciones, los etarras también tenían varios planos de Madrid, Cádiz y San Fernando; de la zona norte de Portugal y anotaciones de horarios autobuses de Cádiz. En el registro se encontró igualmente una fotografía tamaño carnet del presunto miembro de ETA Oier Gómez Mielgo. Unos vecinos de la localidad portuguesa de Óbidos declararon que hace unos días acudieron varias personas a la casa, en lo que parecía una fiesta.
Durante la jornada de ayer, sábado las fuerzas de seguridad portuguesas destruyeron parte del material incautado en explosiones controladas. La operación comenzó el pasado día el pasado lunes cuando al detectar un control de la Guarda Nacional Republicana (GNR) en la localidad de Óbidos (Portugal), los ocupantes de una furgoneta Citroën Berlingo blanca se desviaron por unos caminos perdiendo la placa delantera del vehículo, el cual abandonaron momentos después para huir andando.
Órdenes de Txeroki
Esta no fue la única novedad del día relacionada con la banda terrorista vasca. Fuentes jurídicas confirmaron ayer que ETA ya no tiene como primer objetivo a políticos, ertzainas, policías o militares, sino que ha colocado en la diana a la población civil. Y es que el ex jefe del aparato militar de la banda Garikoitz Aspiazu Rubina, alias Txeroki, ordenó en 2005 al comando de legales desarticulado en las últimas fechas en Vizcaya, Guipúzcoa y Huesca que asustaran a empresarios que habían sido extorsionados y que cometieran atentados contra aeropuertos y oleoductos.