AGENCIAS | MADRID
El PSOE reconoce que el Gobierno y el partido han vivido una "semana negra" alimentada por fallos propios, especialmente al comunicar algunas decisiones y, aunque lo ocurrido le ha llevado a activar sus alarmas, la dirección socialista apela a la tranquilidad y se apresta a la movilización para recuperar terreno.
Fuentes de la dirección federal de los socialistas consultadas señalaron que el partido se prepara para ordenar "zafarrancho de combate" con el fin de explicar al detalle las decisiones que se están adoptando por el Gobierno pensando en el interés general.
Y han querido transmitir tranquilidad ante el cúmulo de datos adversos que en los últimos días se le han amontonado al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y al PSOE. Entre ellos, los avisos de diversos organismos internacionales, los datos del paro, la existencia de comunidades gobernadas por el PSOE que se oponen a la instalación del cementerio nuclear, el debate sobre la reforma de las pensiones o el último barómetro del CIS.
Algunos dirigentes del PSOE que prefieren guardar el anonimato han expresado su nerviosismo por el desgaste que están acusando el Gobierno y el partido y, sobre todo, por la sensación de que ese deterioro puede no haber tocado fondo todavía. "Parecía que la crisis no era tan profunda, que los 'brotes verdes' ya estaban apareciendo, que el empleo comenzaría a recuperarse antes. Pero parece que no se ve la luz en el túnel", advierte un diputado del PSOE.
Ferraz, en cambio, justifica el desgaste y lo equipara al que están sufriendo otros gobiernos europeos debido a la crisis, a la vez que quita hierro a las encuestas y recuerda que dos años en política son una eternidad.
Hoy por hoy no sorprende que el PP aventaje en 3,8 puntos al PSOE en intención de voto, según los últimos datos del CIS, pero al mismo tiempo en el seno del PSOE se subraya que el líder del PP, Mariano Rajoy, debería estar muy preocupado por el hecho de que no consiga superar a Zapatero en confianza de los ciudadanos.
Pero pese a dar a las encuestas una importancia relativa sí se reconoce la preocupación por el último sondeo del CIS y el hecho de que Zapatero haya dejado de ser el líder más valorado al ser superado por la diputada de UPyD, Rosa Díez.