REDACCIÓN | A CORUÑA
El número dos del PSOE, José Blanco, denunció ayer una campaña del PP, al que no citó directamente, "perfectamente definida para demonizar al presidente del Gobierno, simplemente porque algunos han llegado a la conclusión de que sólo pueden ganar las elecciones destruyéndole personalmente". Blanco, en declaraciones tras la reunión semanal de la ejecutiva del PSOE, pidió que no se caiga en el "alarmismo" ante la actual crisis económica, puesto que lo que hay que hacer, dijo, para combatirla es "no ocultar los problemas y hacerles frente".
El también ministro de Fomento advirtió al PP, al que se refirió como los que no cuentan con un "proyecto político" definido ni con un "liderazgo" claro, que no lograrán "demonizar" a Zapatero para ganar las elecciones generales de 2012.
Las declaraciones de Blanco siguieron a una reunión de la Ejecutiva socialista que se aguardaba con gran expectación después de que el Gobierno haya vivido la semana pasada su peor periodo desde que llegó al poder en 2004.
Según asistentes a la reunión, que la calificaron de intensa, Zapatero intervino aproximadamente hora y media y trató de levantar el ánimo de sus compañeros. Estos dijeron haber salido satisfechos y aseguraron que cierran filas en torno al jefe del Ejecutivo, aunque no faltaron quienes pidieron mayor coordinación, explicación y responsabilidad.
Zapatero, que hoy se reunirá con los diputados, senadores y eurodiputados socialistas, defendió "la hoja de ruta" de su gabinete y consideró que todas las medidas tomadas para salir de la crisis son coherentes con el programa electoral del PSOE.
El presidente del Gobierno analizó lo que ocurre en los mercados financieros, que la semana pasada castigaron a España con una fuerte bajada de la Bolsa, y recordó el incremento que tuvo el parqué en los últimos años, mucho mayor que en otros países. El presidente sostuvo una opinión personal: cuando la Bolsa baja hay teletipos y cuando sube, no hay informaciones.
El líder del PSOE enfatizó que los grandes problemas económicos tienen su origen en las políticas del PP bajo los gobiernos de Aznar (1996-2004), por apostar por un modelo de crecimiento que se basaba en el urbanismo. A este respecto recordó la ley del Suelo.
Las fuentes consultadas precisaron que la intensidad del discurso de Zapatero, que estuvo "seguro y contundente", levantó el ánimo de sus compañeros y los dejó muy satisfechos y con "buenas vibraciones". Algo a lo que, afirman, también contribuyó el discurso "enérgico" de José Blanco.
La secretaria de organización, Leire Pajín, afirmó respecto al modo de exponer las decisiones que el Gobierno se esforzará en "explicar mejor las cosas".