EVA GONZÁLEZ / AGENCIAS | TUI / MADRID
La comprobación de la existencia del gran arsenal que ETA guardaba en Óbidos (Portugal) llevó a la intensificación del traslado de información entre la Guardia Nacional Republicana (GNR) portuguesa, la Guardia Civil y la Policía Nacional españolas, especialmente en zonas fronterizas como Valença do Minho. "Estamos abiertos a atender la problemática de terrorismo que afecta a España, con nuestros procedimientos y conforme a la Ley", señalaron las mismas fuentes.
Por la proximidad con Galicia, los efectivos de la GNR en Valença realizan su trabajo dentro de sus competencias de vigilancia y existen controles móviles casi a diario en los que muchas veces la GNR está acompañada por la Policía Nacional. En el caso de detectarse "alguna situación anómala", proceden a informar de inmediato a la Policía Judiciaria, que tiene a su cargo el trabajo de investigación.
Por su parte, el director general de la Policía y la Guardia Civil, Francisco Javier Velázquez, felicitó ayer a las autoridades portuguesas por la "excelente" operación desarrollada en Óbidos que permitió "eliminar una base logística fundamental" para ETA en el país luso. Interior trabaja con la hipótesis de que el comando planeaba un atentado en Cádiz, al hallarse planos de la ciudad y de San Fernando.