AGENCIAS | BARCELONA
El Parlament catalán aprobó, con el apoyo de los socios del tripartito y el rechazo de CiU, PP y Ciutadans, el proyecto de ley de consultas populares por vía de referéndum, que regula este tipo de referendos sobre temas de especial trascendencia para el conjunto de Cataluña y también las consultas de ámbito municipal, todas con la autorización previa del Estado.
El conseller de Gobernación, Jordi Ausàs, defendió la necesidad del proyecto, que llegó así al final de la tramitación con el aval del Consell de Garanties Estatutàries, que la semana pasada emitió el dictamen que había solicitado el PP, y que consideró que su contenido respeta sustancialmente la Constitución y el Estatut, aunque expresó sus reservas sobre algunos artículos, corregidos vía enmiendas.
El proyecto regula los referendos sobre cuestiones políticas de trascendencia impulsados por el presidente de la Generalitat catalana, por el Parlament, a propuesta de una quinta parte de los diputados o dos grupos, y por un 10% de los municipios.