AGENCIAS | PALMA DE MALLORCA
Por tercera vez desde el pasado mes de diciembre, los ciudadanos de Palma de Mallorca volvieron a echarse ayer a la calle para mostrar su rechazo a la corrupción tras los últimos escándalos políticos que han salpicado a las autoridades de la comunidad. Durante la protesta, secundada por 3.500 personas según la policía local y 8.000 según la organización, los manifestantes exigieron una "renovación en profundidad" de los partidos afectados por los casos de corrupción y principalmente PP y Unió Mallorquina.
La marcha, la más multitudinaria de las tres convocadas hasta la fecha, tuvo carácter pacífico y logró llenar el corazón de la capital balear.
La convocatoria de la Plataforma por la dignificación de la democracia y contra la corrupción, integrada por unas 120 entidades cívicas de Baleares, tiene lugar pocos días después de que la ex presidenta del Parlament balear y de UM, María Antonia Munar, haya declarado como imputada en el caso maquillaje, y días antes de que lo haga, con la misma calificación judicial, el ex presidente balear Jaume Matas por el caso Palma Arena.
El portavoz de la plataforma, Tomás Balaguer, aseguró que se trata de una mera coincidencia porque "con todos los casos que hay -una veintena-, es difícil encontrar una semana en la que no haya nadie que declare".
En la cabecera de la marcha, un grupo de ciudadanos sin relevancia pública portaban una pancarta donde se leía Contra la Corrupción: Participación Ciudadana y, justo después, otra cuya leyenda era PP-UM: Ladrones. Entre los cánticos más coreados destacan: "Corruptos a la prisión", "Basta ya de chorizos", "Fuera Ladrones", "¿Dónde está el dinero?" o "Contra la corrupción, tu voto". Acompañados por la música de flautas y tambores, muchas familias y jóvenes secundaron la marcha ante la crítica situación política del archipiélago, donde hay más de 30 políticos y altos cargos imputados.