AGENCIAS | BARCELONA
Francia se equivocó. El vídeo tomado por las cámaras de seguridad de un supermercado en el que, según afirmaron las autoridades galas el viernes, se veía a cinco de los etarras que el martes tirotearon y mataron a un gendarme francés, era un error. Los cinco hombres que aparecen en él no eran terroristas vascos sino un grupo de bomberos catalanes que había viajado a Francia para hacer escalada.
Cuando ya ha pasado todo y de vuelta en España, los cinco bomberos se encuentran sumamente molestos por el trato que se les ha dado en los medios de comunicación: "Nuestra foto ahí, de presuntos nada y de eso nos vamos a quejar. Sin comerlo ni beberlo, de golpe y porrazo, hemos sido etarras", señaló uno de ellos, Óscar González, en declaraciones ayer a Radio Nacional de España, cuando aún se encontraban en territorio francés.
Cansados y tras haber pasado una "mala noche", los cinco bomberos catalanes identificados por error como terroristas aterrizaron anoche en Barcelona con ganas de olvidar la rocambolesca experiencia vivida en Francia y dejar de ser un foco de atención mediático. "Si no fuera por el Gobierno catalán no estaríamos aquí ahora", aseguró ayer el bombero Óscar Llop.
En una brevísima comparecencia ante decenas de periodistas a su llegada a El Prat, Llop, que actuó como portavoz de sus compañeros, también ha pedido a la prensa que los dejen "tranquilos" y respeten su "descanso" los próximos días, tras lo cual no ha admitido preguntas. "Estamos cansados, hemos pasado una mala noche, pero estamos bien. Las autoridades francesas nos han tratado muy bien, pero si no fuera por el Gobierno catalán, ahora no estaríamos aquí", aseguró.
Los bomberos confundidos por las autoridades francesas con etarras son los barceloneses Óscar González y Andreu Romeu; Óscar Llop, natural de Ripoll, y David Moreda y Jordi Ciller, de la localidad de Hostalric. Los cinco se encontraban de vacaciones en Francia, donde tenían previsto asistir a un curso de escalada, cuando el pasado viernes se difundió su imagen a través de los principales medios de comunicación franceses y españoles vinculándolos al tiroteo en el que murió, el pasado martes, el gendarme francés Jean-Serge Nérin.
Alertados por la madre de uno de ellos, los cinco bomberos vieron el vídeo en internet y de inmediato se pusieron en contacto con sus superiores en Cataluña y con el Departamento de Interior del Gobierno catalán. Tras pasar la noche en el hotel, del que según relató Óscar González no se atrevieron a salir porque estaban en busca y captura, decidieron personarse por la mañana en la comisaría de Melun.
No obstante, y a pesar de que a esas alturas el equívoco ya había sido aclarado y la Gendarmería francesa incluso reconoció públicamente su error, los bomberos tuvieron que declarar durante cinco horas -la declaración fue compleja por precisar de intérpretes- hasta que finalmente fueron puestos en libertad sin ningún tipo de cargos. A partir de ese momento, los servicios de la delegación exterior de la Generalitat se hicieron cargo de ellos y los condujeron a una residencia en París. Allí permanecieron hasta que a las 20.00 horas de ayer tomaron un avión con destino a El Prat, donde fueron recibidos por miembros de la generalitat y el jefe de Bomberos de Barcelona.
Tres de ellos son naturales de Gerona y los otros dos trabajan en el cuerpo de bomberos de la ciudad condal.
Por otra parte, el presunto etarra Joseba Fernández Aspurz, detenido el pasado martes al sureste de París tras el tiroteo en el que murió un gendarme, fue trasladado ayer al Tribunal de París, competente en materia de terrorismo, desde las dependencias de la Subdirección Antiterrorista. Fernández Aspurz, de 27 años, alias El Guindi, fue interrogado anoche por el juez antiterrorista Yves Jannier, y está siendo investigado por homicidio agravado, intento de homicidios agravados, robo con arma y receptación de robo con arma en circunstancias terroristas.
"Podríamos haber hecho mejor las cosas", reconoció ayer el ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, tras hacerse público que los cinco supuestos etarras que aparecían en dos vídeos difundidos por la policía francesa el viernes eran, en realidad, bomberos catalanes. Rubalcaba, que comparó la responsabilidad del error con Francia, aclaró que "se trataba de una hipótesis de trabajo y que quizás eso debería haberse aclarado". No obstante, explicó que se seguirá trabajando con Francia en la lucha antiterrorista y destacó que la colaboración entre ambos países "mejora todos los días". El ministro explicó que Interior accedió a las imágenes del vídeo "muy poco antes" de que fuesen difundidas por los medios de comunicación y excusó el error en que la investigación policial "no es una ciencia exacta" y a veces las hipótesis de trabajo resultan no ser correctas.
Menos autocrítico que Rubalcaba, el presidente Zapatero pidió no exagerar un fallo que consideró comprensible teniendo en cuenta que la policía gala está muy implicada en la búsqueda de terroristas y se utilizar "técnicas policiales distintas".
La Gendarmería francesa, por su parte, reconoció la equivocación al identificar a los bomberos del vídeo, que se difundió en horario de máxima audiencia, como parte del grupo de ocho etarras que participaron en el tiroteo del miércoles. El director general de la Policía francesa, Fréderic Péchenard, no dudó de la implicación de ETA en el asesinato y espera que el error haya servido para llamar la atención de posibles testigos.