AGENCIAS | MADRID
El PSOE no apoyará la ley de estabilidad presupuestaria porque cree que "viola de forma flagrante" el pacto entre el anterior Gobierno y el PP, en el que se establecía un déficit estructural para 2020 del 0,4 % del PIB y no del 0 % que pretende el actual Ejecutivo. De este modo se lo trasladó el portavoz socialista en la comisión parlamentaria de Economía, Valeriano Gómez, al ministro de Economía, Luis de Guindos, durante su primera comparecencia en el Congreso de los Diputados.
Según Gómez, el pacto alcanzado en agosto por PSOE y PP y recogido posteriormente en la Constitución (los dos grandes partidos reformaron el texto en apenas dos semanas con duras críticas del resto) decía que se podía incurrir en déficit e incluso, en determinados supuestos, sobrepasar el 0,4 % del PIB. Sin embargo, ante las intenciones del nuevo Gobierno de apostar firmemente por que todas las administraciones presenten equilibrio en sus cuentas y ninguna incurra en déficit estructural, salvo en situaciones excepcionales, el exministro de Trabajo ha mostrado el rechazo socialista. "Siempre hemos combatido el dogma absoluto del déficit cero", ha recordado Gómez, quien ha reconocido al ministro de Economía que asume la cartera en un momento muy complicado.
Por eso le recordó que fue "secretario de Estado de las flores en plena primavera (con Rodrigo Rato) y ahora es ministro de Economía en el invierno más duro".
En su intervención, Gómez también aprovechó para criticar las supuestas contradicciones entre algunos miembros del Gobierno a la hora de dar previsiones de déficit fiscal para 2011 o de la posibilidad de que Europa flexibilice los objetivos de consolidación fiscal. "Tanta pelea de gallos no puede ser buena", porque así no sólo se pierde tiempo, sino crédito, en un momento el que el crédito del Gobierno, es el de España, añadió.
El apoyo de CiU
Mientras, la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, y el portavoz de CiU en el Congreso, Josep Antoni Duran i Lleida, se reunieron por segunda vez esta legislatura para reforzar posibles vínculos y apoyos ante las reformas programadas.
Fuentes del Gobierno reconocieron la existencia de la a reunión, que fue un almuerzo y que confirma el interés del PP y de CiU por estudiar vías de entendimiento y de puntuales apoyos.
La reunión de Sáenz de Santamaría y Duran se produce una semana después de la de Mariano Rajoy y Artur Mas en Moncloa. Ambos expresaron su sintonía en impulsar las reformas pendientes, especialmente la laboral, y si bien el líder catalán descartó un acuerdo estable para toda la legislatura, sí que dejó la puerta abierta a mantener la colaboración y el diálogo.
La vicepresidenta y el portavoz de CiU coincidieron en la necesidad de conservar un diálogo fructífero durante la legislatura y en darse preferencia para llegar a acuerdos ocasionales. Tras las reformas del sector financiero y del mercado de trabajo, el Gobierno se pondrá a trabajar en los Presupuestos de este año.
Mientras, en Cataluña, CiU y PPC pactaron ayer rebajar la tasa turística y aplazar su aplicación hasta el próximo otoño, además de crear exenciones al copago de un euro por receta farmacéutica (a rentas bajas y enfermos crónicos).