La oposición en bloque intenta frenar la reforma exprés del Tribunal Constitucional

Algunos portavoces parlamentarios creen que la medida es electoralista y supone un "atropello" a la democracia y al poder legislativo n El PP insiste en que es "necesaria"

03.09.2015 | 00:24

La oposición en bloque se enfrentó ayer al PP y al presidente del Congreso, Jesús Posada, para tratar de frenar la tramitación exprés de la reforma de la ley orgánica del Tribunal Constitucional que han presentado los populares y que todos los demás partidos siguen rechazando.

Un día después de que el PP anunciase y registrase su proposición de ley, por la que se dotaría al Constitucional de capacidad sancionadora y que permitiría a este organismo suspender al presidente catalán, Artur Mas, si incumple sus resoluciones, la oposición tomó la iniciativa y dirigió su ofensiva contra el presidente del Congreso, Jesús Posada.

La idea partió del PSOE, que negoció y pactado con el resto de grupos un escrito dirigido a Posada en el que le piden que reconsidere la decisión que tomó el lunes cuando calificó la iniciativa de los populares y aceptó su tramitación urgente.

Una urgencia que no ven justificada los demás partidos, que han insistido en que la medida es electoralista y supone además, según la mayoría de los portavoces parlamentarios que ayer hablaron, un "atropello" a la democracia y al poder legislativo.

Magdalena Valerio, secretaria general adjunta del grupo socialista, acusó a Posada de incumplir el reglamento y poner sus funciones "al servicio" del PP y aseguró que el presidente solo puede calificar proyectos de ley o tratados internacionales de urgencia, pero no proposiciones de ley de grupos.

Una tesis que negó el propio Posada, quien respondió a los grupos defendiendo su potestad y les aseguró que los servicios jurídicos del Congreso le dieron el visto bueno para calificar la proposición y permitir su tramitación exprés.

Posada admitió en cualquier caso que los grupos pueden pedir a la Mesa que reconsidere la decisión que él tomó de forma delegada.

Portavoces de todos los grupos de la oposición hablaron durante la jornada de ayer para hacer también su reproche al presidente del Congreso.

El portavoz de CDC en el Congreso, Pere Macías, pidió por su parte el compromiso de todos los grupos de la oposición para que deroguen tras las elecciones esta "ley franquista", que también ha calificado de "chapuza jurídica y una monumental tropelía democrática".

El PP, por su parte, criticó las calificaciones hechas por sus oponentes y volvió a insistir en que la reforma es "legítima, oportuna y necesaria", en palabras de su portavoz constitucional, Pedro Gómez de la Serna.

De la Serna, que admitió que, si no se hace así la tramitación, no dará tiempo a aprobar la reforma antes de que acabe la legislatura, insistió en la "bondad" de esta propuesta.

La defendió también el vicesecretario de Sectorial del PP, Javier Maroto, quien fue más allá asegurando que la reforma tiene la "contundencia" que muchos ciudadanos estaban pidiendo al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, para que diera respuesta al "desafío" soberanista y al "ejercicio de rebeldía" de Artur Mas.

El presidente catalán no se refirió explícitamente a la iniciativa y durante su comparecencia en el Parlament volvió a justificar la convocatoria de elecciones como única vía para que los catalanes se pronuncien sobre la independencia ante el "muro granítico" del Estado.

En el ámbito judicial hay diversas opiniones, como la del expresidente del Tribunal Constitucional Pascual Sala, que considera que la reforma "desnaturaliza" a esta institución y es "contraria a la más elemental técnica legislativa".

Por el contrario, el exvicepresidente del Tribunal Constitucional Ramón Rodríguez Arribas, sí la considera "viable", porque la reforma no prevé que el organismo sancione sino que obligue a la ejecución de sus fallos mediante medidas cautelares.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
 
Enlaces recomendados: Premios Cine