El Gobierno anticipa una reacción firme e inmediata al desafío independentista

La vicepresidenta responsabiliza "sin ningún género de dudas" a la representante de la Cámara catalana de cualquier vulneración de la Constitución en el pleno de la secesión

07.11.2015 | 00:54
La presidenta del Parlament, Carme Forcadell, ayer, con García Albiol.

El Gobierno pedirá la suspensión de la declaración parlamentaria que pretende abrir el proceso hacia una Cataluña independiente "en el mismo minuto" en que así lo proclame el Parlament, según anticipó ayer la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría. El Ejecutivo recurrirá ante el Tribunal Constitucional (TC) la propuesta secesionista que, según el orden del día ya cerrado, los parlamentarios debatirán en la mañana del lunes y a la que ayer se añadió un anexo de ocho puntos destinado a "blindar" derechos básicos.

Como efecto inmediato del recurso del Gobierno, nadie podrá "ejecutar ninguna actuación en cumplimiento de esa declaración", insistió la vicepresidenta. "Este Gobierno usará cuantos instrumentos sean necesarios para que se vele por el cumplimiento de la ley, la unidad de España, la soberanía y la igualdad de los españoles", advirtió Sáenz de Santamaría en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.

La número dos del Ejecutivo identificó "sin ningún género de dudas" a la presidenta de la cámara catalana, Carme Forcadell, como la persona que debe sentirse aludida por el aviso del Tribunal Constitucional de que el Parlament habrá de velar por el cumplimiento de la Constitución y evitar que se vulneren los derechos de los diputados. Para Sáenz de Santamaría resulta insólita la advertencia del TC sobre la obligación de que el debate de la propuesta soberanista se desarrolle con pleno respeto a la Constitución. Y que, si no lo hace, entonces ese tribunal podrá tomar las decisiones que estime oportunas, como ya hizo en 2013 con la declaración independentista.

Forcadell mantuvo ayer una ronda de encuentros con los portavoces parlamentarios catalanes que concluyó con su decisión de proponer a Artur Mas como candidato a la presidencia de la Generalitat. El debate de investidura se celebrará el mismo lunes por la tarde, en un segundo pleno. El aspirante intervendrá durante un tiempo ilimitado y al día siguiente, el martes, lo harán los portavoces de los grupos parlamentarios.

Para ser investido presidente, Mas precisa de mayoría absoluta en esta primera votación, algo que resulta muy improbable que consiga, lo que dará pie a que el pleno se vuelva a reunir 48 horas más tarde, es decir el jueves. En esta sesión, el candidato podrá volver a intervenir, así como los diversos grupos, y al final tendrá lugar una segunda votación en la que únicamente se precisa de mayoría simple para que el candidato sea proclamado presidente de la Generalitat, algo que por ahora tampoco parece probable por las reticencias de la CUP a dar su apoyo a Mas.

El líder parlamentario del PPC, Xavier García Albiol, reiteró ayer el rechazo a investir a Artur Mas ante la presidenta del Parlament, Carme Forcadell, y le advirtió de las consecuencias "letales" de la resolución independentista, a la que cree que hay que combatir con "proporcionalidad".

Albiol relató que Forcadell ya recibió respuesta sólo con "ver la cara" que él le ofreció al ser preguntado si el PPC investiría a Mas como president, una opción que los populares han rechazado desde el primer momento.

El cabeza de lista de Junts pel Sí, Raül Romeva, reconoció ayer que Mas todavía carece del respaldo suficiente para salir investido, aunque se mostró confiado en que las negociaciones con la CUP llegarán a buen término. "Mientras quede calendario, hay partido", afirmó. Para Romeva, el anexo acordado con la CUP, que complementa el texto de la propuesta de resolución que inicia el proceso hacia la independencia "es un buen ejemplo del entendimiento" entre ambas formaciones en las cuestiones básicas.

"Pero son dos debates distintos, -matizó- una cosa es la investidura sobre la cual todavía no hay un acuerdo, y otra la declaración".

Soluciones imaginativas

El anexo, presentado en el registro del Parlament ayer, tiene como finalidad "blindar" derechos básicos en materia de pobreza energética, vivienda, sanidad, educación, entre otros. Será votado conjuntamente con el resto del texto de la resolución que Junts pel Sí y la CUP pactaron la semana pasada en el que se apuesta por la "desconexión" de Cataluña del Estado español y también se afirma que las resoluciones aprobadas por las instituciones catalanas no quedarán supeditadas a las resoluciones del Tribunal Constitucional.

En el apartado de educación del anexo, además, se alude al recurso que el Parlament ha presentado contra la ley Wert y se insta al ejecutivo catalán a "velar" para que las competencias de la Generalitat sean respetadas así como para mantener el consenso con la comunidad educativa.

En materia de administraciones locales, asimismo, en el anexo se insta al futuro Govern a "proporcionar los instrumentos de apoyo necesarios" a los ayuntamientos para "dejar sin efecto los preceptos de la LRSAL" (Ley de Racionalización y Sostenibilidad de las Administraciones Locales).

Como alternativa a la falta de respaldo de la CUP, el coordinador general de CDC, Josep Rull, sugirió ayer la posibilidad de que esta formación aplique una "fórmula imaginativa" que permita investir a Mas como presidente de la Generalitat. Bastaría con que en la segunda votación del debate de investidura, previsiblemente el jueves, en la que resulta suficiente una mayoría simple, a los 62 votos de Junts pel Sí se sumaran dos de la CUP y la abstención de los ocho diputados restantes de la izquierda independentista y anticapitalista.

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