La legislatura más incierta

El Rey encarga a Sánchez que intente formar Gobierno tras la falta de apoyos de Rajoy

El aspirante socialista dispondrá de entre tres semanas y un mes para negociar respaldos - El líder del PSOE llama a Podemos y Ciudadanos a dejar a un lado los vetos mutuos para no frustrar el cambio

03.02.2016 | 02:22
El Rey y Pedro Sánchez se dan la mano antes de su reunión de ayer.

"Gracias señor, gracias Majestad, agradezco y acepto". Esas fueron las palabras del líder del PSOE, Pedro Sánchez, a Felipe VI cuando el Rey le comunicó ayer a media tarde, por teléfono, que le iba a proponer como candidato a la Presidencia del Gobierno. Fue tras la entrevista del monarca con el presidente en funciones, Mariano Rajoy, un encuentro de tres cuartos de hora en el que el líder del PP reiteró que carecía de apoyos suficientes para encarar con éxito un proceso de investidura. El presidente del Congreso, Patxi López, hizo después pública en la Cámara baja la propuesta de Felipe VI.

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, se pondrá hoy en contacto con todas las fuerzas políticas para impulsar la formación de un gobierno "de cambio, progresista y reformista", después de que el Rey le haya encomendado la tarea de intentar la investidura.Sánchez desvelará el equipo que se encargará de las negociaciones en los distintos grupos de trabajo, así como a qué partidos llamará en primer lugar. "Vamos paso a paso", pidió Sánchez, quien calculó que se necesitará "al menos un mes" para tratar de someterse a la investidura.

El líder del PSOE garantizó que se implicará "desde el primer minuto" en las conversaciones que mantendrá "a izquierda y derecha". "La agenda no estará vacía, estará llena de reuniones con el deseo de alumbrar lo que están esperando los españoles", aclaró. Pese al malestar del líder de Podemos, Pablo Iglesias, por el deseo del PSOE de tratar de trenzar un acuerdo de gobierno en el que también esté Ciudadanos, el secretario general del PSOE aseguró que hablará con él. Pero le recordó que el cambio "no es patrimonio de ningún líder, ni de una formación política", sino del conjunto de la sociedad. También indicó que incluirá en la ronda de conversaciones a las confluencias territoriales de Podemos, como son En Marea, En Comú Podem y Compromís. Consciente de la dificultad que representa el reto, Sánchez pidió que la generosidad, los principios y las convicciones "presidan" las reuniones que haya con el fin de "no quebrar la confianza de millones de españoles"."No hablemos de vetos, sino de políticas", reclamó. "No soy Rajoy. Voy en serio y espero que el resto vayan en serio", añadió.

En su intervención, dejó claro que en las negociaciones, la prioridad debe ser hablar de las políticas que se puedan poner en marcha, distintas a las aplicadas por el PP, y luego será el momento de decidir qué tipo de gobierno se entabla. "Antes de las alianzas, vienen los proyectos, antes del con quién, viene el para qué", destacó Sánchez, quien no quiso concretar si prefiere gobernar en solitario, como dijo en campaña, o en coalición, como le propone Podemos. Después de los cuatro años de mayoría absoluta del PP, Sánchez hizo un llamamiento a Podemos para huir de "los frentes" y anteponer el interés general.

Sánchez también tendió la mano al PP, pero aclaró que en la "formulación de gobierno" que contempla, este partido "no tiene encaje". Sin embargo, demandó a los populares que actúen con la misma "lealtad" que él tuvo en los asuntos de Estado y que participen en el debate de las principales reformas del país, como la de la Constitución. El PP también anticipó su rechazo a Sánchez y mantiene la decisión de negar el apoyo a cualquier candidato a la presidencia del Gobierno que no sea Mariano Rajoy. De hecho, el presidente en funciones se ve aún con posibilidades de ser investido de nuevo como jefe del Ejecutivo y no renuncia a presentarse otra vez en el futuro. Para Rajoy resulta "muy razonable" que el Rey no le ofreciera ayer formar Gobierno, como sí hizo en la ronda de consultas anterior, cuando declinó el ofrecimiento por una falta de apoyos, situación que no ha cambiado. Convencido del previsible fracaso de Sánchez, asegura que mantiene "la candidatura de mi partido y la mía propia". El líder del PP insistió otra vez en su propuesta de un Gobierno del PP, PSOE y Ciudadanos. Rajoy descartó cualquier respaldo a un Gobierno del PSOE y Ciudadanos. "Aquí no se trata de hacer experimentos, sino de respetar la voluntad de los españoles", sentenció. El PP espera ahora que sea Pedro Sánchez quien llame a su puerta, momento que Rajoy ya anticipó días atrás que llegaría.

Respecto a si hablará con ERC y Convergencia, Sánchez apuntó que también dialogará con ellos "aunque sea" para decirles que no comparte su postura sobre la independencia. Reiteró que no buscará su apoyo para la investidura, ni tampoco su abstención.

Sánchez garantizó que en su ánimo está que las negociaciones se desarrollen con "transparencia". En este sentido, resaltó que el mayor ejemplo de transparencia es que el eventual acuerdo de gobierno que alcance se someterá a la consulta de la militancia socialista. El líder del PSOE también hablará con los barones socialistas a los que considera "una de las grandes fortalezas" del partido, pese a no mantener siempre el mismo criterio.

Pese a que el líder del PSOE pidió tanto a Iglesias como a Rivera que dejen a un lado los vetos para no frustar el cambio, el secretario general de la formación morada urgió a Sánchez a alejarse de la hipocresía y a que no intente "vender" algo que es "imposible", como sería un acuerdo de gobierno simultáneo con Podemos y Ciudadanos, que considera el "bastón" del PP.

El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, ha calificado de "sensata" la decisión del Rey ya que cree el presidente del Gobierno en funciones y líder del PP, Mariano Rajoy, "se ha apartado del camino" y "ha tirado la toalla".

El líder del partido naranja ha afirmado que lo primero es negociar con el PSOE "si hay voluntad" reformista, que considera habrá ya que ambos partidos comparten aspectos en común, para fijar "un calendario" de negociaciones en el que mantendrá también "la mano abierta" y "tendida" al PP en aras de las grandes reformas y para "cualquier Gobierno que se configure". Rivera ve necesario votar en común leyes o impulsar comisiones de investigación sobre corrupción, casos para los que contará también con Podemos. No obstante, Rivera marcó nuevamente las líneas rojas que no comparte con la formación liderada por Pablo Iglesias, concretamente el modelo de reforma territorial y constitucional.

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