El PP estrecha el cerco sobre Barberá, a quien reclama "un gesto generoso"

Fabra ve "difícil creer" que desconociese la trama - El cuñado de la popular "correría a bofetadas" a su mujer si estuviese implicada

11.02.2016 | 02:33
Alberto Fabra.

La dirección del PP estrecha el cerco sobre la exalcaldesa de Valencia Rita Barberá de quien busca "un gesto generoso" que se plasme en la renuncia a su escaño de senadora. Aunque Barberá, que goza de la condición de aforada, no ha sido investigada (imputada) en el caso Imelsa, sí lo han sido, por el contrario, todos los concejales que integraban el grupo municipal popular, que ella presidía.

El vicesecretario de Comunicación del PP, Pablo Casado, fue ayer el encargado de reclamar el "gesto generoso" a Barberá, alcaldesa de Valencia durante 24 años. Casado cree que la política popular debe "dar un paso atrás" para evitar que se hable de ella y del PP y facilitar, añadió, que se hable de casos de corrupción que afectan al PSOE y otros partidos.

La única medida que el PP ha podido tomar ahora frente a Barberá ha sido evitar que repita como presidenta de la Comisión Constitucional del Senado. Por lo demás, la senadora valenciana, que lo es por designación de la cámara autonómica, no sólo está aforada sino que, al formar parte de la Diputación Permanente de la Cámara, seguiría estándolo en caso de disolución del Senado por convocatoria en las próximas semanas de elecciones generales anticipadas.

Algunas de sus compañeros de bancada en la Cámara Alta también se pronunciaron ayer contra la senadora, al afirmar que debería dimitir y devolver su acta de senadora ante la envergadura de las investigaciones por corrupción que afectan al Ayuntamiento de Valencia bajo sus mandatos.

En todo caso, quien ayer se pronunció con mayor dureza contra Barberá fue su compañero de partido y expresidente de la Comunitat Valenciana Alberto Fabra, quien sostuvo que es "difícil creer" que no supiera nada de lo que sucedía en su grupo municipal cuando todo "su entorno" está siendo investigado en la llamada operación Taula, que ha destapado una red de comisiones en torno a la empresa Imelsa y sospechas de blanqueo de dinero del PP valenciano a través de los concejales populares a las órdenes de Barberá. Según las investigaciones, los concejales hacían donaciones al partido que éste les devolvía posteriormente en billetes de la caja B.

Alberto Fabra insistía en que Barberá debe "dar la cara" y explicaciones a la ciudadanía y le ha pedido también que "dé un paso atrás" para que "el PP pueda seguir avanzado y generando confianza" aunque matizó que es "importe" respetar la presunción de inocencia.

A este respecto, el abogado José María Corbín, marido de Asunción Barberá (hermana de la exalcaldesa) ha negado cualquier implicación de su esposa en esa trama de blanqueo de capitales y lo ha hecho de una forma que ayer mismo fue considerada desafortunada por numerosos observadores: "Permitidme la licencia, si yo me entero de que mi mujer ha dado 1.000 euros (al PP) la corro a bofetadas. Ni ha dado ni se los ha pedido nadie; es funcionaria de carrera y esto ya me duele un poco más".

El letrado, que se encarga de la representación de la exsecretaria del grupo municipal popular María del Carmen García Fuster -una de las personas detenidas en la Operación Taula- se manifestó en estos términos en declaraciones a los periodistas a las puertas de la Ciudad de la Justicia, donde ayer se reanudaron las declaraciones de concejales, exediles y asesores del PP investigados por blanqueo.

Sobre por qué no habla la exalcaldesa, dijo que "ella sabrá" y consideró que "cuando sepa de qué la acusan, tendrá que dar alguna explicación; habrá que ver qué pruebas tienen, porque a lo mejor es mentira".

En este punto, subrayó que el procedimiento está aún bajo secreto y "cuando se levante se verán las cosas; lo mismo se archiva o lo mismo es una causa tremenda y a lo mejor imputan a algún periodista".

En el mismo tono, cuando se le interrogó por si está asesorando a Rita Barberá, replicó que "no aconseja ni a sus hijas".

Corbín recalcó que está deseando que se levante el secreto de sumario y entonces, tal vez, estará "encantado" y cambia de actitud, "como lo hacen Paquirrín, la duquesa de Alba y todos estos".

El magistrado recordó que Rita Barberá no es su cliente "porque no está imputada" y, si finalmente lo fuera, se tendría que mandar a "otro foro", en referencia al Tribunal Supremo, ya que la excaldesa es aforada por su condición actual de senadora. Sobre si ha hablado con ella, volvió a ironizar: "Somos una familia muy unida, hablamos mucho todo, nos vemos solo en Nochebuena".

Por su parte, según Europa Press, que cita fuentes populares, Barberá está muy enfadada porque cree que el Partido Popular no la ha defendido como ella entiende que se merece en este caso.

El titular del juzgado de Instrucción 18 de Valencia que investiga el caso Imelsa citó ayer a otras 19 personas como investigadas -término que sustituye al anterior de imputado- en el marco de las diligencias que se siguen por un presunto delito de blanqueo de capitales. Entre los nuevos investigados, hay dos exconcejales del grupo municipal popular en el consistorio -Emilio del Toro y Ramón Isidro Sanchis- y varios asesores más.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
 
Enlaces recomendados: Premios Cine