El bloqueo de la nueva legislatura

El fracaso de Sánchez en el primer intento de ser investido augura nuevas elecciones

El líder socialista obtiene 130 votos a favor y el rechazo de 219 diputados n Iglesias dinamita la relación entre el PSOE y Podemos al afirmar que González "está machado de cal viva"

03.03.2016 | 01:25
Pedro Sánchez abandona el hemiciclo al término del debate de ayer.

Sin sorpresas. Al líder socialista, Pedro Sánchez, le faltaron ayer demasiados votos para los 176 que marcan la mayoría absoluta necesaria para convertirse al primer intento en el nuevo presidente del Gobierno. El único respaldo de los diputados socialistas y los de Ciudadanos, 130 en total, lo dejó frente al rechazo de los 219 de PP, Podemos, IU y los nacionalistas. La diputada de Coalición Canaria, Ana Oramas, se abstuvo. Al margen del recuento, el tono bronco y tenso en el que se desarrolló un pleno de nueve horas se convirtió en augurio de nuevas elecciones al quedar patente la dificultad de los grupos parlamentarios para conformar una mayoría de Gobierno.

Sánchez dispondrá de una segunda oportunidad mañana, cuando vuelva a someter a la cámara su candidatura. En esta ocasión sería suficiente una mayoría simple, pero tampoco lo conseguirá después de los duros términos de rechazo que ayer se escucharon en el Congreso procedentes de derecha e izquierda.

Ante la evidencia de que Sánchez llegaba a la sesión de ayer sin los apoyos suficientes para conseguir su investidura, el presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, lo descalificó como un bluf cuyo con único objetivo es lograr la supervivencia y lanzar su campaña ante la repetición de los comicios. En su cara a cara, Rajoy y Sánchez se acusaron mutuamente de ser un "tapón" para España, y el socialista certificó que es imposible que ambos puedan llegar a un acuerdo para la formación del nuevo ejecutivo.

Con Podemos y Pablo Iglesias llegaron los reproches más duros. Iglesias cargó contra Sánchez por haber cedido ante los poderes económicos al pactar con Ciudadanos. El momento más tenso fue cuando afirmó que "el problema es que le han prohibido pactar con nosotros (...); lo dijo Felipe González, el que tiene el pasado manchado de cal viva". Esas palabras encresparon más el debate y el presidente del Congreso, Patxi López, retiró la palabra al líder de Podemos. Después Sánchez advirtió a Iglesias de que el voto contra su investidura lo convierte en cómplice del "infierno" de Rajoy. Si esa intervención rompe los frágiles puentes entre PSOE y Podemos, la de Albert Rivera hace difícil también un hipotético pacto entre PP y Ciudadanos.

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