El reproche continuo de Sánchez a Iglesias por la investidura fallida

14.06.2016 | 02:41
Pedro Sánchez.

La corbata roja de Pedro Sánchez fue como un reflejo de lo mucho que anoche sangró por la herida abierta de la investidura fallida. El reproche a Pablo Iglesias por su falta de apoyo se convirtió en una muletilla, quizá porque solo desde la posición de víctima pueda frenar el avance de Unidos Podemos. Podemos antepuso la autodeterminación de Cataluña a echar del Gobierno central a Mariano Rajoy, recriminó a su ala izquierda mientras desdeñaba la disposición conciliadora del líder de Unidos Podemos. El recuerdo continuo de lo que pudo ser y no fue le sirvió también para colocarse en el lugar en el que nunca estuvieron Albert Rivera ni Pablo Iglesias. Por la otra banda, Sánchez, que llevaba el debate bien minutado, se batió, con un Rajoy al que miraba desafiante desde su posición más próxima. Que la política del Partido Popular responde solo al "revanchismo ideológico" fue uno de los ejes, también previsible, de un discurso que adquirió tintes churchillianos cuando afirmó que "pocas personas en tan poco tiempo han hecho tanto daño al estado de bienestar" como Mariano Rajoy.

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