Fernando Martínez Maíllo Vicesecretario de Organización del PP

"Pedimos al PSOE que ejerza la responsabilidad que le corresponde por su propia historia"

"Ciudadanos ha pagado por no apoyar la investidura de Mariano Rajoy, lo que corresponde, como mínimo, es que se sienten a dialogar con quien ha ganado"

03.07.2016 | 01:42
Fernando Martínez Maíllo.

Hace un año, Fernando Martínez Maíllo llegaba a la dirección nacional del PP para ocupar la Vicesecretaría de Organización dentro de lo que se presentó como una renovación del PP ante el giro del panorama político con la irrupción de Podemos y Ciudadanos. Esa renovación no fue suficiente para las elecciones del 20-D, pero coincidiendo con el aniversario de su nombramiento, Martínez Maíllo saca pecho por la recuperación de su partido y apuesta fuerte porque a la segunda, tras la victoria del 26-J, habrá gobierno con Rajoy como presidente.

-La noche del 26-J hablaba de que había sido un camino difícil y duro. ¿Esa es su percepción del año transcurrido desde que fue nombrado vicesecretario de Organización del PP?

-Ha sido un año apasionante. Estar en primera línea de la dirección del partido es algo soñado por cualquiera que se dedique a la política. Soñado, pero nunca pedido, porque me llegó sin que yo lo esperara. En un año hemos celebrado dos elecciones generales, algo que nunca había sucedido en la historia de la España democrática más reciente. Pero por eso también ha resultado muy complicado. Hemos tenido que hacer cambios en las direcciones del partido en Valencia, en Madrid, en Baleares y en otros lugares que no son precisamente ciudades pequeñas en cuanto a implantación del PP. Difícil, sí, apasionante, también.

-Esos cambios a los que alude estuvieron relacionados con casos de presunta corrupción que implicaban a altos cargos del partido. A la vista del resultado electoral, ¿se sienten perdonados?

-Yo creo que el PP ha sido duramente castigado por los casos de corrupción. Los resultados de las elecciones europeas, las municipales y autonómicas fueron ejemplos clarísimos. Los cambios en la dirección del PP se hicieron, precisamente, después de las municipales y autonómicas. Claro que los ciudadanos castigan la corrupción. Lo que sucede es que cuando el partido reacciona, cuando inicia un proceso de renovación, cuando toma decisiones valientes, aparta a quienes están implicados en hechos presuntamente irregulares y actúa con contundencia, pero también con justicia llega el momento en que la ciudadanía lo percibe muy rápidamente y eso es lo que hemos hecho. No es que haya perdonado la corrupción, sino que valora los esfuerzos que se han realizado dentro del partido para cambiar a aquellos que están intoxicados por la corrupción.

-Contundencia y justicia. ¿Esa es la justificación de que Rita Barberá siga aforada como senadora?

-Nosotros no somos ni fiscales, ni jueces ni policías. Hasta este momento Rita Barberá no tiene abierto ningún proceso de investigación y por lo tanto no cabe tomar ninguna decisión, algo que sí hemos hecho con el resto de concejales que ya no forman parte del partido, del que han pedido la suspensión temporal, de forma que en el Ayuntamiento de Valencia solo tenemos un concejal. Las decisiones del partido, sin embargo, serán las que deban ser, independientemente del nombre de las personas.

-¿Y en el caso de las escuchas al ministro del Interior?

-España no es Venezuela, aunque a muchos les gustaría. Aquí hay un Estado de Derecho y unas instituciones que funcionan. Lo que hay que investigar en primer lugar es cómo es posible que al ministro del Interior le puedan grabar en el despacho de su Ministerio. A mí eso me produce inquietud.

-¿Eso no sería una deficiencia en seguridad achacable al propio Ministerio del Interior y, por tanto, al ministro como máximo responsable?

-Se ha abierto una investigación para saber lo que, en definitiva, es un caso de espionaje a un ministro en el despacho que debería ser el más seguro de España. En lo que se refiere a esas conversaciones, no hay que olvidar que son conversaciones sesgadas, que no conocemos en su integridad, y por lo tanto no conocemos si hay una manipulación total o parcial. Pero lo más importante: para hacer un veredicto es necesario saber cuáles son los hechos, hasta el final. Y ninguna de esas conversaciones, suponiendo que no hubieran sido modificadas, se ha correspondido con hecho alguno ocurrido con posterioridad.

-El fiscal Horrach abandona Anticorrupción cuestionando que no dimitiese Fernández Díaz.

-El ministro es una víctima, insisto, ha sido grabado en su propio despacho. Y en este país existen instituciones suficientemente fuertes como para que no se tomen decisiones de forma arbitraria por parte de nadie sin razones objetivas. Ninguno de los hechos posteriores corroboran esas conversaciones, ni uno solo.

-Se inicia una nueva legislatura con la esperanza de que dure más de seis meses?

-Tiene que durar cuatro años.

-Pues eso exige acuerdo y espíritu de generosidad por todas las partes. ¿Cómo ve el panorama?

-Creo que va a haber gobierno. Es imposible que haya unas terceras elecciones ni hay alternativa a un Gobierno de Mariano Rajoy, no existe numéricamente. Y tiene que haberlo cuanto antes. En septiembre tienen que elaborarse los presupuestos y queremos una negociación rápida, aunque tranquila para que cada cual tome sus posiciones.

-Rajoy dijo que empezaría los contactos con el PSOE, la primera en ser llamada, sin embargo, ha sido Coalición Canaria. ¿Cambian de estrategia dejando que los socialistas hiervan en sus propios problemas internos?

-Yo no recuerdo si llegó a usar la palabra "primero". Lo que dijo es que hablaría con todas las fuerzas políticas y especialmente con aquellas que se puede pactar. No es relevante quien es primero, lo importante es hablar con todas. En esta primera ronda lo que se pretende es conocer si existe ánimo de sentarse a dialogar. A partir de ahí se verá si se puede constituir una comisión negociadora y ver las posibilidades bien de una coalición, o de apoyos puntuales para la investidura?

-Ciudadanos, aunque Rivera no insiste tanto, dijo que no apoyaría a Rajoy, pone trabas a un posible entendimiento con el PNV y pide una moción de confianza dentro de dos años.

-No es tiempo de vetos, los vetos provocan la parálisis y los ciudadanos quieren que lleguemos a un acuerdo. A Ciudadanos el veto a Rajoy le ha pasado factura en estas últimas elecciones. Yo le pido a Ciudadanos la misma capacidad de diálogo que tuvo con Pedro Sánchez tras el 20-D, eso como mínimo. Si la tuvo con alguien que perdió las elecciones, que la tenga ahora con alguien que ha ganado con 8 millones de votos que es Mariano Rajoy. Si tenemos eso, estoy convencido de que podremos llegar a un acuerdo.

-Y aún así, sería necesaria la abstención del PSOE, que no parece estar por la labor.

-Necesitamos el apoyo aritmético de Ciudadanos, pero nuestra primera opción es formar la gran coalición con el Partido Socialista en la que estuviera el partido de Rivera. O, en todo caso, gobierno con apoyos puntuales, aunque no sería lo deseable. Los problemas internos del PSOE les corresponde solucionarlo a ellos, somos muy respetuosos con los problemas de liderazgo, no vamos a decir quien tiene que dirigir el Partido Socialista, solo le pedimos la responsabilidad que le corresponde por su papel histórico en la España democrática. El PSOE ha gobernado durante más tiempo que el PP y ha sido un partido estable, forma parte del bipartidismo tradicional, ahora tan denostado, pero que ha contribuido a la estabilidad de este país durante décadas. Le pedimos que esté a la misma altura histórica que lo está la trayectoria de un partido tan importante.

-Un PSOE que les ha venido acusando de ejercer la pinza con Podemos para borrarlos del mapa político.

-Es que en el pecado llevan la penitencia. El problema del PSOE, a nuestro juicio, es su propia confusión ideológica, cuando no estratégica. Critica a Podemos, los llama oportunistas, marxistas, comunistas y luego hace a Carmena alcaldesa de Madrid, facilita la entrada de Ada Colau en Barcelona, que cuestiona el derecho a la propiedad privada, o a Kichi alcalde de Cádiz, que dice que la sanidad venezolana es mejor que la española. Pues fantástico, supongo que nunca se habrá puesto enfermo en Venezuela. Todo eso lo ha hecho el PSOE y esas grandes contradicciones pasan factura. La pérdida de identidad es algo que no perdonan los electores.

-¿La urgencia con la que plantean las negociaciones para formar Gobierno quiere decir que veremos a un Rajoy distinto?

-Cuando felicité a Mariano Rajoy el domingo le dije; presidente, he aprendido mucho de ti. A veces no hacer nada es hacer algo. Manejar los tiempos es importante y eso Mariano Rajoy lo sabe hacer con maestría, para desesperación de casi todos, tanto propios como extraños. Pero la situación ahora es muy distinta del 20-D, tenemos una gran diferencia de votos y escaños frente al segundo partido más votado, pasarán cosas distintas, no le quepa duda.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
 
Enlaces recomendados: Premios Cine