La CUP desliga ahora el referéndum unilateral de su eventual apoyo a Puigdemont

El PSC somete la "vía canadiense" a debate por las discrepancias internas del partido

05.07.2016 | 00:41
Puigdemont saluda a la directora de BBVA España, Cristina de Parias.

La portavoz de la CUP en el Parlament, Anna Gabriel, puntualizó ayer que la propuesta de celebrar un referéndum unilateral de independencia no es una "línea roja" ni es imprescindible para negociar el apoyo de su formación al presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, en la cuestión de confianza prevista para el próximo mes de septiembre.

El pasado jueves la propia Gabriel y su compañero diputado en el Parlament Benet Salellas se desmarcaron con una petición de reunir a todas las fuerzas independentistas para trabajar en la convocatoria de un referéndum unilateral, aduciendo que tras los resultados de las elecciones generales, no veían espacio para una consulta pactada. Ahora, Gabriel desliga completamente la hoja de ruta soberanista del trance parlamentario del próximo otoño.

En declaraciones a Catalunya Ràdio, la portavoz de la CUP explicó que su formación considera que el referéndum unilateral no es imprescindible para obtener el apoyo de su grupo en la cuestión de confianza. Sin embargo, la dirigente cupera recalcó que una consulta popular sería "una forma de culminar la hoja de ruta" y de "marcar el punto de unilateralidad".

Al mismo tiempo, el portavoz de ERC, Sergi Sabrià, celebró que la CUP no fijara su propuesta como condición sine qua non para apoyar Puigdemont. Sabrià precisó que su partido no entendería que entre soberanistas se pusieran líneas rojas a cambio del aval parlamentario. "No tendría sentido", adujo.

"La hoja de ruta ya tiene un punto de ruptura. Esto no genera dudas. Desde ERC siempre hemos tenido claro que sin un punto de ruptura no se hace la independencia", zanjó Sabrià, que aseguró que el proyecto actual del Govern ya incluye llevar Catalunya a la independencia.

Sin riesgo de fractura

Por su parte, el PSC mantendrá abierta la ponencia política de cara al congreso de los socialistas catalanes del próximo noviembre. Miquel Iceta, primer secretario del partido, negó ayer una fractura interna pero admitió discrepancias sobre una propuesta inicial que él ve como "federalista, no soberanista". "Como es un tema en que no hay acuerdo, porque nunca lo hemos discutido, la ponencia abre la discusión, pero no la cierra. El debate se debe producir y hemos decidido resolverlo en el congreso", declaró ayer.

Así, dejó claro que el PSC "no se ha definido" aún y dijo que "no se arrepiente" y está "muy contento de estar en un partido en que hay capacidad de debate y propuesta".

"No hay riesgo de fractura en el PSC", recalcó Iceta, que añadió que será gracias al debate cuando serán capaces de "forjar un consenso".

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