La Generalitat no tratará con la CUP la moción de confianza a Puigdemont

Los anticapitalistas, que invistieron al President, exigen el compromiso de un referéndum unilateral para reforzar su apoyo

11.08.2016 | 00:46
Carles Puigdemont.

El Govern de la Generalitat respondió ayer públicamente a las presiones que viene ejerciendo sobre él desde hace días la CUP, el socio de Junts Pel Sí en la aventura soberanista, a propósito de la moción de confianza a la que se someterá el President Puigdemont el 28 de septiembre. La CUP, con cuyos votos fue investido el jefe del Gobierno catalán, quiere vincular su concesión de la confianza al establecimiento de una hoja de ruta independentista que incluya la convocatoria unilateral de un referéndum. También quiere vincular esta exigencia al pacto de los Presupuestos para 2017, los primeros "propios" de Puigdemont, que está gobernando con una prórroga de los de 2015. Sin embargo, la Generalitar quiere vincular los Presupuestos a la confianza.

La consejera de la Presidencia, Neus Munté, advirtió ayer a los anticapitalistas que no piensa "negociar" con ellos la confianza en Puigdemont, porque "la confianza no se negocia, la confianza se tiene o no se tiene. Se negocian unos Presupuestos, unas leyes, los debates de investidura, pero la confianza no se negocia", dijo. En consecuencia, Munté aplazó hasta finales de mes o incluso hasta septiembre una reunión que debía mantener ayer con representantes de la CUP. Será entonces cuando "habrá encuentros y contactos, no sólo con la CUP, sino con el conjunto de formaciones políticas", dijo la consejera. "Hablaremos con todos, lo haremos sin cerrar acuerdos con nadie. Hay tiempo", aseguró la Consejera, quien pidió a los asamblearios que "faciliten el trabajo del primer gobierno independentista de la historia" de Cataluña.

En declaraciones a RAC 1, Munté dijo que no le "parece de recibo" que la CUP "quiera marcar el ritmo o condicionar una cuestión de confianza" convocada por Puigdemont a raíz de que los anticapitalistas dejaran de "respetar los acuerdos firmados" a principios de legislatura para dar estabilidad al Govern.

Munté, quien admitió que sus relaciones con la CUP son "complejas" porque vienen de culturas políticas diferentes, marcó distancias también en la cuestión de los Presupuestos e insistió en seguir vinculando el apoyo a la cuestión de la confianza con los Presupuestos para 2017. "Queremos tirar adelante de la hoja de ruta, pero necesitamos nuevos presupuestos porque con la prórroga algunos objetivos quedan tocados", subrayó Munté.

Respecto a la piedra angular de todas estas discordias, la exigencia "cupera" de un Referéndum Unilateral de Independencia, Munté señaló que en la hoja de ruta independentista pactada al principio de esta legislatura no está incluida esa consulta, que también pide algunos sectores de Junts pel Sí. Con todo, consideró que, desligada de confianza y Presupuestos, la consulta es negociable. "La hoja de ruta no es inmutable", subrayó Munté, aunque advirtió que los cambios en la misma deben "contar con un apoyo muy amplio".

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
 
Enlaces recomendados: Premios Cine