Otro mártir contingente

20.09.2016 | 00:56
Otro mártir contingente
Otro mártir contingente

Homs ya se da por "condenado", y con su asunción del papel de mártir, y las críticas a su procesamiento "sin garantías judiciales", cree que tiene el cielo ganado. Igual que Mas, piensa que su holocausto es necesario; pero se equivoca: es meramente contingente, fruto de los errores de su partido y del afán escapista (judicial) de un Gobierno que hizo caso omiso del consejo que le dieron los rectores del PP catalán en noviembre de 2014: dejarlo correr, no recurrir ante el Tribunal Constitucional (TC) lo que a todas luces iba a ser sólo un "sucedáneo".

Homs declaró ayer ante el Supremo por su participación en la convocatoria y celebración de la pseudoconsulta soberanista del 9-N. Le acompañaron Mas, Tardà (ERC), Esteban (PNV) y Expósito (Podemos). Sin embargo, no había nadie de la CUP, y de esta ausencia debería sacar el diputado alguna conclusión.

Por ejemplo, que como los anticapitalistas no creen en Dios, los mártires se la sudan; ellos han venido a romper, y para seguir gobernando con su respaldo habrá que romper y "montar el pollo". Con compañeros de viaje tan radicales todo sacrificio es poco, porque apilas los troncos y enciendes la pira, y cuando ya estás a punto de inmolarte te dejan colgado porque tienen que preguntarle a la asamblea.

Pero, ya puestos, la preocupación de Homs no debería ser tanto que la CUP exija el referéndum unilateral de independencia (RUI) como que Puigdemont no lo vea ni por asomo. Porque lo mismo al final no queda otra que convocar ese RUI para culminar el orgasmo soberanista, y si el president no quiere correr ese riesgo, entonces todos los holocaustos en sede judicial no habrán valido una higa.

¿Y por qué no querría convocar Puigdemont ese RUI? Hay varias teorías; una de ellas es que se trata de una personal cabal; o si no cabal, sí menos tramposa que Mas. Pero la hipótesis con la que yo estoy más de acuerdo es la que sostiene que el president no quiere violar flagrantemente la ley. Puigdemont pretende un imposible: quiere que el Estado acepte trocearse, que deje votar a los catalanes y asuma después el dictamen de las urnas.

¿Y por qué? Pues porque a diferencia de Mas y de Homs, es un independentista de corazón, quiere que Cataluña tenga su propio Estado y sabe que si "monta el pollo", al ágape electoral irán a votar sólo los de su bando, no habrá reconocimiento internacional y todo acabará otra vez en los tribunales. Por eso ha trocado la petición de una consulta pactada o tolerada por la de una "factible", que no sea un "sucedáneo" que siembre el camino de mártires contingentes.

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