La pugna por el liderazgo del Partido Socialista y la investidura

Sánchez reta a sus críticos con un congreso para dotar al PSOE de "una única voz"

El líder socialista quiere que la militancia decida si va a ser un partido "subalterno de la derecha o de izquierdas y autónomo" - El proceso, aprobado ayer por la Ejecutiva pero pendiente del Comité Federal, comenzaría el 23 de octubre con unas primarias en las que se elegiría secretario general

27.09.2016 | 02:19
Pedro Sánchez, en la rueda de prensa en la que anunció su propuesta.

El PSOE quedó ayer en la antesala de una irreparable fractura interna con la decisión de su secretario general, Pedro Sánchez, de someter al Comité Federal la convocatoria de elecciones primarias y la celebración del congreso del partido. Tras el varapalo de las elecciones gallegas y vascas, el todavía número uno de los socialistas busca con la convocatoria cerrar el frente interno y unificar la posición del partido, cuya firmeza en el rechazo al PP se ha visto socavada por la voces de algunos barones partidarios de abrir paso a un gobierno de Mariano Rajoy.

Para Sánchez, los socialistas tienen que elegir entre quienes quieren un PSOE "subalterno del PP" o un partido "de izquierdas, autónomo y unido". El calendario trazado ayer por la Ejecutiva complica un nuevo debate de investidura y aboca a la celebración de las terceras elecciones generales en diciembre.

El secretario general del PSOE busca ahora que la militancia arrope su postura frente a quienes ostentan el poder orgánico territorial para encarar un momento crítico del partido.

"Hablamos de una decisión trascendental para el PSOE. Si nos abstenemos, el PSOE se posicionará en una situación subalterna respecto al PP. No quiero eso para el PSOE y para la izquierda de mi país. Por eso defiendo que tenemos que intentar liderar una alternativa de gobierno de cambio con todas las fuerzas", afirmó ayer tras un reunión de cerca de cinco horas de la Comisión Ejecutiva permanente. En esta coyuntura de discrepancias internas, Pedro Sánchez considera necesario despejar los debates para que el partido tenga "una única voz" y "esté a piñón con la dirección".

"Ha llegado el momento. Ha llegado la hora de hablar claro, y decir la verdad. Yo más claro no puedo ser". Con estas palabras, Pedro Sánchez ha retado a todos sus críticos, capitaneados por Susana Díaz, a dar un paso al frente para disputarle el cargo de secretario general del PSOE en las primarias que propone celebrar el próximo 23 de octubre. Su posición, ha subrayado, es rechazar la investidura de Mariano Rajoy como presidente del Gobierno e intentar conformar un gobierno alternativo con el concurso de las que denomina "fuerzas del cambio" -Podemos y Ciudadanos- como única solución para que no se repitan, por tercera vez en el curso de un año, las elecciones generales. Y ahora lo que quiere es que sus adversarios internos también hablen claro, y digan qué es lo que quieren. Aunque, según ha reprochado, nunca ha escuchado a ningún dirigente del PSOE decirlo en los órganos internos del partido, ha asegurado que "destacados dirigentes están defendiendo una abstención para facilitar la investidura de Rajoy". Una posición, ha dicho, que considera "legítima", pero de la que discrepa completamente.

El proceso comenzaría el 23 de octubre con unas elecciones primarias para designar un nuevo secretario general, a las que Sánchez anticipó ya que se presentará, y un congreso en el primer fin de semana de diciembre. Así se resolvería el "debate de fondo importante" ya abierto en el partido, "que no es de técnica ni de una mínima abstención, sino que es sobre la posición política del PSOE en los próximos años". El congreso es, a su juicio, el "mejor cauce" para resolver esa discrepancia. "Ha llegado la hora de plantear ese debate a quien corresponde, que es la militancia a través de un congreso. Necesitamos debatir, votar y, una vez debatido y votado, es importante que el PSOE tenga una sola voz".

Sánchez tuvo ya la primera muestra de resistencia a su iniciativa interna en las voces de ocho de los 29 miembros del órgano permanente contrarios a la convocatoria del congreso. Su propuesta se aprobó sin votación pero cosechó el rechazo de los cuatro integrantes de la Ejecutiva procedente del partido en Andalucía, entre ellos la presidenta, Micalea Navarro, y el responsable de Política Federal, Antonio Pradas. También mostraron su discrepancia la exministra Carme Chacón, responsable de Relaciones Internacionales, la secretaria de Inmigración, la madrileña Eva Matarín, próxima al defenestrado Tomás Gómez y la encargada de Empleo, Mari Luz Rodríguez.

La presidenta de la comisión gestora del PSdeG, Pilar Cancela, considera "acertada" la iniciativa de Pedro Sánchez. Cancela, afirmó en una rueda de prensa en Santiagocia que la propuesta es "la mejor que se puede tomar en estos momentos". "No hay mejor camino que el de que sea la propia militancia la que decida si esta es la mejor opción o si existe otra opción alternativa", añadió la dirigente gallega.

La propuesta de Sánchez cuenta con el apoyo de los socialistas catalanes, cuyo líder, Miquel Iceta, afirmó que "si hubiera cedido a las presiones de apoyar la investidura de Rajoy los resultados del 25-S hubieran sido mucho peores, espantosos".

La celebración de elecciones primarias y la convocatoria del congreso tiene que atravesar ahora el filtro del Comité Federal, el máximo órgano entre congresos de los socialistas, convocado para el sábado próximo. Esta cita, cuyo resultado a priori se presenta incierto, marcará el curso de la batalla interna y el futuro de Pedro Sánchez. Aunque ayer se resistió a responder si dimitiría si el Comité Federal no respalda su postura, el actual secretario general quedaría en una posición insostenible.

La primera consecuencia de la caída de Sánchez es que las negociaciones para el desbloqueo político quedarían en manos de un interlocutor interino. Pero si se impone la tesis aprobada ayer por la permanente de la Ejecutiva, el calendario complica también la posibilidad de investir a un presidente del Gobierno antes del 31 de octubre, fecha en que las Cortes deberán disolverse si no hay jefe del Ejecutivo. La celebración de elecciones primarias el 23 de octubre deja descabezado al PSOE hasta ese momento, al abrir un período de interinidad en el que Sánchez, aunque se presente de nuevo, no podría alcanzar acuerdo con ninguna otra fuerza.

El nuevo líder apenas dispondría de una semana para fraguar una alternativa, lo que aboca a unas nuevas elecciones generales el 18 de diciembre, si finalmente prospera la iniciativa parlamentaria para modificar el calendario electoral.

Los críticos, ahora, habrán de decidir si deciden plantear batalla a Pedro Sánchez el próximo sábado para intentar tumbar su propuesta de primarias. Si no lo hacen, o no lo consiguen, habrán de decidir si presentan un candidato alternativo a Sánchez para las primarias.

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