Detenidos en Gijón y San Sebastián dos hombres integrados plenamente en Daesh

Los dos presuntos yihadistas arrestados se dedicaban a difundir su ideario en la red, alentaban a reclutar nuevos miembros e incitaban a cometer actos terroristas

12.10.2016 | 00:46
El presunto yihadista de Gijón sale de su casa escoltado por varios policías.

Agentes de las Brigadas Provinciales de Información de Oviedo y San Sebastián, coordinadas por la Comisaría General de Información de la Policía Nacional, detuvieron ayer a dos miembros activos de Daesh en Gijón y San Sebastián, "piezas clave en el entramado propagandístico y de captación de la organización terrorista", según informaron fuentes policiales.

El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, explicó que los dos presuntos yihadistas detenidos estaban "incitando a la comisión de atentados" además de radicalizar a través de internet.

En una nota de prensa, la Policía explicó que los dos arrestados mantenían en las redes sociales una intensa actividad promocional, publicitando las excelencias de Daesh y solicitando a todos sus contactos y simpatizantes que siguieran su ejemplo y se adhirieran y jurasen lealtad a la organización terrorista.

El hombre detenido en Gijón es de origen marroquí, nacionalizado español y con domicilio en Gijón. El detenido en San Sebastián tiene nacionalidad marroquí y es residente legal en San Sebastián. "Ambos eran piezas clave en el entramado propagandístico y de captación de la organización terrorista Daesh, y desarrollaban una intensa actividad a favor de la misma publicitando, adoctrinando, enalteciendo su ideario y alentando e incitando a la comisión de actos terroristas", según la Policía.

Los detenidos estaban plenamente integrados en la estructura de Daesh tras su adhesión voluntaria, asumida y convenientemente publicitada en las redes sociales. El detenido en Asturias había divulgado, a través de las redes sociales, su jura de lealtad al Califato y al Califa Abu Baker Al Bagdadi y solicitaba a todos sus seguidores que se unieran a este juramento.

Los contenidos divulgados en las redes sociales por los detenidos tenían características perfectamente diferenciadas. Así, unos eran claramente propagandísticos y ensalzaban las virtudes de Daesh, tales como victorias militares, logros sociales y demás supuestos méritos, claramente maquetados para su atractiva difusión masiva.

Otros eran extremadamente radicales, de demoledora crudeza, en el marco de la estrategia seguida por Daesh para la difusión del denominado "terror informativo" entre la sociedad occidental. Estos últimos, fundamentalmente en forma de vídeos, contenían actos violentos seleccionados en los que se enaltecía claramente la violencia terrorista, además de menospreciar y humillar a las víctimas.

El detenido en Gijón tenía su centro de operaciones, además de su domicilio particular, en esta localidad asturiana. En ella había creado una importante y organizada red de difusión virtual, además de haber establecido dispositivos de comunicación que contaban con unas férreas medidas de seguridad, destinadas a que su actividad terrorista pasara inadvertida e imposibilitar su detección policial.

Entre las medidas adoptadas se encontraba la disposición de medios de comunicación no convencionales, como son la utilización de teléfonos virtuales (servicios de telefonía que se ofrecen en la red y que permiten enviar mensajes con total anonimato), que eran utilizados para intercambiar información de manera segura con miembros y dirigentes de Daesh.

Por su parte, el detenido en San Sebastián, además de su actividad en internet, mantenía un estrecho contacto con el entorno radical yihadista afincado en Guipúzcoa. Los círculos y ambientes en los que desarrollaba su actividad diaria favorecían su labor de captación y radicalización, ya que, mayoritariamente, estaban constituidos por personas susceptibles de exclusión social, así como de inadaptación cultural y laboral, lo que es un excelente caldo de cultivo para la formación de nuevos terroristas dispuestos a pasar a la acción.

La vivienda vinculada con el presunto yihadista detenido en San Sebastián acusado de "captar" y "radicalizar" a nuevos terroristas está ubicada en un bloque de pisos de protección oficial que acoge también dos pisos de jóvenes tutelados por la Diputación de Gipuzkoa.

Según el Ministerio de Interior, el arrestado habría visto favorecida su labor de "captación" y "radicalización" yihadista por "los círculos y ambientes en los que desarrollaba su actividad diaria", constituidos "mayoritariamente" por "personas susceptibles de exclusión social, así como de inadaptación cultural y laboral".

La detención de estos individuos ha supuesto la neutralización de dos activos militantes del aparato propagandístico y de captación implantado por Daesh para la divulgación de contenidos yihadistas y captación, adoctrinamiento y reclutamiento de nuevos adeptos a su organización terrorista. Estas operaciones, que continúan abiertas, se llevaron a cabo bajo la supervisión de los Juzgados Centrales de Instrucción número dos y número uno, coordinadas ambas por la Fiscalía de la Audiencia Nacional.

Desde 2015, año en que se elevó a 4 el Nivel de Alerta Antiterrorista, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad han detenido a 150 yihadistas. Del total de detenciones, 120 se han producido en España y 30 en otros países.

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