02 de mayo de 2018
02.05.2018
Comunicado

ETA anuncia la disolucion de "todas sus estructuras" y da "por terminado su ciclo histórico"

La banda terrorista ha remitido una carta en la que reconoce "el sufrimiento provocado como consecuencia de su lucha", pero no pide perdón y advierte de que el "conflicto no comenzó con ETA ni termina con su final"

03.05.2018 | 14:36
ETA comunica que pone fin a sus 60 años de historia.

ETA ha comunicado por carta a agentes políticos y sociales que "cierra su ciclo histórico de 60 años" y desmantela todas sus "estructuras". El texto, fechado el 16 de abril, y remitido antes de conocerse que a principios de mayo procedería a su disolución, hace un llamamiento a la "responsabilidad de todos" ante su desaparición y "reconoce el sufrimiento provocado como consecuencia de su lucha".

En el escrito, al que ha tenido acceso Europa Press, la banda informaba de que había concluido su debate interno sobre su futuro, y "daba por finalizado su ciclo histórico y su función, dando final a su recorrido".

En este sentido, anunciaba que había "deshecho totalmente todas sus estructuras y daba por terminada su 'actividad política'". De esta forma, señalaba que su pretensión era "llevar hasta el final el proceso que comenzó en 2010", en alusión al año en el que terminaron sus atentados.

El fin de ETA: desde el crimen de Miguel Ángel Blanco hasta su disolució

En el texto, se refería a la Conferencia de Aiete del 17 de octubre de 2011, que se celebró tres días antes del anuncio por la banda del fin de su actividad armada, para apuntar que "fue el intento de dar un fin ordenado, razonable y constructivo", pero "no tuvo recorrido", algo de lo que culpa a Estados de Francia y España.

Sin embargo, aseguraba que, pese a ello, la banda "decidió seguir adelante, más allá de Aiete y de un hipotético proceso de negociación, Euskal Herria fue el punto de partida y el objetivo de toda su actividad".

De esta forma, asegura que "cumplió los compromisos tomados hasta entonces y adquirió nuevos compromisos", como el de su desarme, "dejando en manos de la sociedad civil la responsabilidad" de este proceso.

El documento afirmaba que ETA quería, así, "hacer una aportación en el camino hacia la consecución de la paz y la libertad en Euskal Herria".

"En efecto, ETA con las decisiones de estos últimos años, ha apostado, con valentía y responsabilidad, por sacudir la situación de las últimas décadas y por la construcción del futuro desde un punto de partida nuevo", indica.

"Ciclo histórico de 60 año"


La banda aseveraba que "esta decisión cierra el ciclo histórico de 60 años de ETA", pero considera que "no supera, en cambio, el conflicto que Euskal Herria mantiene con España y con Francia". "El conflicto no comenzó con ETA y no termina con el final del recorrido de ETA", añadía el texto.

La organización terrorista apuntaba que, "a lo largo de los años, se han hecho numerosos esfuerzos para encauzar por vías racionales el conflicto político", como "sesiones formales de negociación, conversaciones secretas e innumerables propuestas". "No hemos sido capaces de llegar a acuerdos, ni entre ETA y el Gobierno, ni entre los agentes vascos. Es una responsabilidad compartida y ETA asume la parte que le corresponde", manifiesta el escrito.

La banda cree que ha habido "falta de voluntad para solucionar el conflicto y las oportunidades perdidas, entre otras, ha provocado el alargamiento del conflicto y ha multiplicado el sufrimiento de las diferentes partes".

Sufrimiento


En todo caso, ETA "reconoce el sufrimiento provocado como consecuencia de su lucha". Además, aseguraba que el País Vasco "está ahora ante una nueva oportunidad para cerrar definitivamente el ciclo de conflicto y construir su futuro entre todos". "No repitamos los errores, no dejemos que los problemas se pudran. Eso no sería más que fuente de nuevos problemas", advertía.

A su entender, "años de confrontación han dejado heridas profundas y hay que darles la cura adecuada", ya que "algunas todavía están sangrando porque el sufrimiento no es cosa del pasado".

De esta forma, aseveraba que, por medio de esta carta "y con toda humildad", ETA les hace llegar "una última opinión", para apelar a su "responsabilidad". "Los que hemos sido militantes de ETA, por nuestra parte, queremos confirmar nuestro compromiso en embarcarnos totalmente en esa tarea, cada cual desde el lugar que considere más oportuno", concluía.

Esto último da pistas sobre qué ocurrirá con los actuales miembros de la banda, entre ellos José Antonio Urrutikoetxea Bengoetxea, Josu Ternera, la cara más visible de la banda terrorista y el que fuera encargado de negociar con el entonces presidente del PSE-EE, Jesús Eguiguren en la época de la tregua cuando presidía el Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero.

Fotografía de archivo tomada en Bilbao el 20 de abril del 2002 del entonces parlamentario vasco por Batasuna José Antonio Urruticoechea,Josu Ternera, EFE

Carta de disolución de ETA

Por medio de esta comunicación os queremos dar a conocer la decisión que Euskadi Ta Askatasuna acaba de tomar. ETA ha decido dar por terminados su ciclo histórico y su función, dando fin a su recorrido. Por tanto, ETA ha disuelto completamente todas sus estructuras y ha dado por terminada su iniciativa política.

De este modo, como consecuencia del cambio estratégico de toda la izquierda abertzale, ETA ha llevado a término el proceso iniciado en 2010, con la intención de abrir un nuevo ciclo político en Euskal Herria.

En ese proceso las referencias fundamentales han sido la Conferencia de Aiete y el fin de la violencia armada que ETA anunció tres días después. Fue un esfuerzo por conseguir dar a la época de confrontación armada un final ordenado, racional y constructivo. La mayoría de vosotros fuisteis testigos directos de aquella oportunidad y, muchos de vosotros, también fuisteis firmes impulsores. Por desgracia, la Declaración de Aiete no pudo recorrer su camino, a pesar de coincidir con la voluntad de la mayoría de ciudadanos vascos, los estados francés y español lo hicieron imposible desde su mismo inicio.

Sin embargo, ETA decidió seguir adelante. Más allá de la Declaración de Aiete y de un hipotético proceso de negociación, Euskal Herria fue el punto de partida y el objetivo de toda su actividad. Así, cumplió los compromisos tomados hasta entonces y adquirió nuevos compromisos. En su acción más significativa, ETA le dio al pueblo sus armas y dejó en manos de la sociedad civil la responsabilidad de su desarme.

El pueblo es también el receptor fundamental de esta última decisión:

Porque ETA se formó del pueblo y al pueblo vuelve.

Porque se fundamenta en la confianza en la fuerza del pueblo.

Y, sobre todo, porque quiere hacer una aportación en el camino hacia la consecución de la paz y la libertad en Euskal Herria.

En efecto, ETA con las decisiones de estos últimos años ha apostado, con valentía y responsabilidad, por sacudir la situación de las últimas décadas y por la construcción del futuro desde un punto de partida nuevo.

Esta decisión cierra el ciclo histórico de 60 años de ETA. No supera, en cambio, el conflicto que Euskal Herria mantiene con España y con Francia. El conflicto no comenzó con ETA y no termina con el final del recorrido de ETA.

A lo largo de los años, se han hecho numerosos esfuerzos para encauzar por vías racionales el conflicto político. Se han puesto en marcha sesiones formales de negociación, se han llevado a cabo conversaciones secretas y se han presentado innumerables propuestas. No hemos sido capaces de llegar a acuerdos, ni entre ETA y el gobierno, ni entre los agentes vascos. Es una responsabilidad compartida y ETA asume la parte que le corresponde.

La falta de voluntad para solucionar el conflicto, y las oportunidades perdidas, entre otras, ha provocado el alargamiento del conflicto y ha multiplicado el sufrimiento de las diferentes partes. Comoquiera que sea, ETA reconoce el sufrimiento provocado como consecuencia de su lucha.
Euskal Herria está ahora ante una nueva oportunidad para cerrar definitivamente el ciclo de conflicto y construir su futuro entre todos. No repitamos los errores, no dejemos que los problemas se pudran. Eso no sería más que fuente de nuevos problemas.

Años de confrontación han dejado heridas profundas y hay que darles la cura adecuada. Algunas todavía están sangrando, porque el sufrimiento no es cosa del pasado.

Por medio de esta carta, y con toda humildad, ETA os quiere hacer llegar una última opinión. En su opinión, la solución del conflicto y la construcción de Euskal Herria os necesita a todos vosotros, porque el futuro es responsabilidad de todos.

Los que hemos sido militantes de ETA, por nuestra parte, queremos confirmar nuestro compromiso en embarcarnos totalmente en esa tarea, cada cual desde el lugar que considere más oportuno, con la responsabilidad y honestidad de siempre.

Euskadi Ta Askatasuna

E.T.A.


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