MILES DE PERSONAS SE MANIFIESTAN EN APOYO A LOS ARRESTADOS, QUE DECLARAN HOY ANTE GARZÓN
Agencias.San Sebastián / Bilbao
La detención de la cúpula de Batasuna es "una declaración de guerra contra el independentismo vasco". Este fue el contundente y nada halagüeño mensaje que ayer lanzó el único portavoz de la coalición abertzale que queda en libertad, Pernando Barrena, que afirmó que el Gobierno central "apuesta por perpetuar el conflicto político vasco", una apuesta en la que también se encuentra el PNV. Durante la tarde y bajo el lema Abrir las puertas a la independencia. Viva Euskal Herria libre, miles de personas se manifestaron en las tres capitales vascas en protestar por las detenciones mientras que en Pamplona la policía disolvió un intento de manifestación de apoyo a los detenidos.
Por la mañana, Barrena compareció ante los medios de comunicación en San Sebastián acompañado por 81 personas que aseguraban haber tenido responsabilidades dentro de la izquierda abertzale en los últimos 25 años. Entre ellas estaban el secretario general de LAB, Rafa Díez Usabiaga, así como Marije Fullaondo o Tasio Erkizia, integrantes de la actual Mesa Nacional. En su intervención, Barrena calificó la detención el jueves de los 23 miembros de Batasuna de "secuestro" y señaló que las decisiones judiciales tomadas esta semana, aludiendo además a la detención el martes del también portavoz abertzale da Joseba Álvarez y de la dirigente de Askatasuna Oihana Agirre, "dejan más al descubierto que nunca la decisión del Gobierno de realizar una declaración de guerra en toda regla al movimiento independentista vasco".
Barrena consideró que esta actuación fue "ordenada" por el Ejecutivo de Zapatero para "cerrar las puertas a la independencia de este pueblo" y "perpetuar el conflicto político". El dirigente de la coalición ilegalizada, quien habló de militantes "secuestrados" al referirse a los arrestados, aseguró que su formación seguirá luchando "por la independencia y el socialismo, y por encima de toda represión, no se dará un paso atrás en la defensa de los derechos de este pueblo". Aseguró que "la única oferta" que hace el Gobierno socialista al pueblo vasco es "tan directa como cruda: Constitución Española y represión". Culpó también al PNV por haber sido "el representante del Estado en Euskal Herria durante los últimos 30 años" y por querer "mantener sus cotas de poder para salvar su propio negocio".
Para mostrar su rechazo a esa "declaración de guerra del Gobierno español al independentismo vasco" y expresar su apoyo y solidaridad a los detenidos, miles de personas marcharon en las tres capitales del País Vasco. En Pamplona, la policía impidió una manifestación no autorizada.
Tras dictar el ingreso en prisión el viernes de Álvarez y Agirre, el juez Baltasar Garzón comenzará a interrogar hoy a los 23 integrantes de Batasuna. Según el portavoz de Batasuna en Francia, Xabi Larralde, la cita no era para introducir cambios en la Mesa Nacional, sino que se trataba de uno de los contactos rutinarios de la organización.