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Una mujer descansa en Ikea día después de su inauguración. / Carlos Pardellas Hacerse sitio entre gigantesSólo una asociación de la ciudad ve positiva para el comercio local la llegada de Ikea, mientras el resto exige al Concello que trabaje por que los clientes de la multinacional también vayan al centro MANUEL PIÑEIRO A CORUÑA La ciudad alberga ya once grandes superficies con la inauguración del Ikea, a falta de abrir el centro comercial Marineda City, muy próximo al establecimiento sueco. Existe división de opiniones dentro del sector de la hostelería y el comercio local sobre la idoneidad de que haya tantos establecimientos de gran envergadura, que suelen ofrecer espacio a franquicias de multinacionales. Los defensores de estos complejos argumentan que pueden ser un polo de atracción para nuevos clientes procedentes de distintos puntos del noroeste peninsular, mientras los detractores entienden que debido a su situación, en las afueras, el flujo de posible clientela no llegará nunca al centro de la ciudad y que las autoridades competentes no toman medidas suficientes para solucionarlo con buenas conexiones y promoción adecuada. El pequeño comercio reclama también su sitio entre tanto gigante. La Asociación de Empresarias de A Coruña aseguró esta semana que la inauguración de la gran superficie del mueble sueca será un incentivo para mejorar y renovar el comercio local coruñés. Su presidenta, Ana Isabel Ulloa, entiende que "los comercios tradicionales coruñeses ya han empezado a buscar y posicionarse en nuevos nichos de mercado". Además, defiende que la llegada de la empresa sueca es una buena noticia para la ciudad y así se reafirma como la capital del comercio en Galicia y el noroeste peninsular. Sin embargo, no son todo alabanzas a la apertura de esta gran superficie, pues esta asociación pide que la llegada de superficies comerciales vaya acompañada de un esfuerzo de todas las instituciones para que su presencia no sea una molestia, sobre todo en lo que al tráfico se refiere. No todas las asociaciones del sector son tan optimistas como las empresarias. El vicepresidente de la asociación Distrito Picasso, Darío Piñeiro, encuentra puntos a favor y puntos en contra. "Está claro que cuanta más gente venga a la ciudad, mejor. En ese sentido, es positivo para el comercio local, aunque también es cierto que es un riesgo que las grandes superficies se sitúen a las afueras. Hay que asumirlo y si hace falta montar negocios cerca", comenta. Otro punto que crítica es la actuación del Concello y la Xunta con las obras de acceso al recinto porque comenta que "han sido muy incómodas y precipitadas, con atascos enormes". También los hay mucho más críticos. El presidente de la asociación Distrito Os Mallos, José Salgado, ve en la inauguración de Ikea futuros problemas para el pequeño comercio, que defiende a capa y espada. "No creo que nos ayude en absoluto, porque la gente va ir a Ikea a comprar y se va a volver, ni se va a molestar en entrar en A Coruña". Salgado sentencia que "si renovar o incentivar el comercio local es practicar la eutanasia con él, ya bastante debilitado, obviamente lo están consiguiendo". Además, cree que los centros comerciales y otras grandes superficies ya son demasiadas en la ciudad. "Están desdibujando la ciudad por completo, dentro de poco las calles estarán desangeladas, sin escaparates a los que mirar mientras paseas, sólo edificios residenciales sin el menor atractivo", sentencia. Por último, no se olvida de reivindicar el lugar del pequeño comercio. "Somos quienes hemos hecho progresar esta ciudad en las últimas décadas, somos el comercio amigo, próximo a la gente, de confianza, con un producto de calidad. Espero que la gente no se olvide de esto", defiende. El presidente del Área Comercial Obelisco, Tonecho Amor, matiza la postura del anterior. "Cualquiera otra grande superficie será un incentivo siempre y cuando seamos capaces de canalizar la gente que compra allí hacia la ciudad, tema que no se aborda con la seriedad necesaria". Y también critica la actuación de las autoridades por permitir tantos centros comerciales . "Hay once grandes superficies el entorno de la ciudad ya. Son demasiadas. Además, sólo se facilita la entrada y salida a estos centros comerciales y no la conexión con la ciudad. De este modo, no se ayuda en absoluto al comercio local, ni se aprovecha el impulso económico que puede suponer", opina. El presidente de la Asociación de Comerciantes y Empresarios de Ciudad Vieja, Adolfo López, tiene una opinión en la misma línea que su anterior homólogo. "Una apertura de estas características, queramos o no, siempre perjudica al pequeño comercio. Pero luchar contra estos gigantes es casi imposible, si no se apuesta por especializar un producto de calidad que se ofrece y dar mayor proximidad al cliente", explica. El portavoz de los comerciantes también alberga algo de esperanza. "Puede que se convierta en un polo de atracción en la zona como ha ocurrido en otros lugares. También hay que ver qué tipo de comercio entra en el nuevo centro Marineda City, si dejarán sitio al pequeño comercio o entrará sólo capital de las franquicias de siempre, con un producto de peor calidad", dice el representante.
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