Texto: S. Rodríguez
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| La duquesa de Alba. / La Opinión |
Camilo José Cela Conde. / La Opinión |
Conde de Lemos es un título de nobleza español, vinculado al municipio de Monforte, que en sus orígenes estuvo ligado al condado de Trastámara, y que obtendría el carácter de hereditario en 1456 cuando se nombró a Pedro Álvarez Osorio. La archifamosa duquesa de Alba, la persona que más títulos de Grande de España acumula en nuestro país, es la actual titular de esta distinción nobiliaria, que heredó, junto a otra de origen gallego, de su padre, Jacobo Fitz-James Stuart y Falcó, XXI Conde Lemos y, a la sazón, XVIII marqués de Sarria.
¿Que cómo ha podido darse esa posibilidad? Javier Wegmüller explica que “aunque, normalmente, el rey de turno concediese los títulos gallegos a personas de origen gallego o de habitual residencia en Galicia, lo que escapaba de su control es lo que van a hacer los descendientes del distinguido. Porque no es lo mismo eso, por ejemplo, que lo del título de duquesa de Lugo, con el que don Juan Carlos distinguió a la infanta Elena, ya que éste no es hereditario y se extinguirá, o revertirá de nuevo a la Corona, cuando Elena fallezca”.
Los antepasados de Cayetana de Alba accedieron al Condado de Lemos mediante el matrimonio entre James Francis Edward Fitz-James Stuart y Ventura Colón de Portugal —que ostentaba ese título desde el fallecimiento sin descendencia de Joaquín López de Zúñiga Sotomayor y Castro, XIII conde de Lemos y X marqués de Sarria— con María Teresa da Silva y Álvarez de Toledo, hija de los duques de Alba. Ese matrimonio se celebró el 26 de julio de 1738 y su hijo, Carlos Fitz-James Stuart y Silva, pasó a ser el XV conde de Lemos y XII marqués de Sarria.
El de Cayetana de Alba es uno de los casos a los que anteriormente nos referíamos de título nobiliario de origen gallego que ha ido a parar a “manos foráneas”, pero existen unos cuantos más.
Así, por ejemplo, es más que probable que numerosos vigueses ignoren que tienen una condesa: su nombre es Estrella Sintas Ponte, nació en Mahón (islas Baleares) y reside habitualmente entre Madrid y Mallorca.
El actual regente del título más antiguo de Galicia y España, el de conde de Trastámara, es un aragonés residente en Madrid: se llama Rafael Castellano Barón y está emparentado además con los Osorio de Moscoso, rama gallega tradicionalmente titular de esta distinción, que luce en su cuarto apellido. Rafael Castellano es, asimismo, conde de Santa Marta de Ortigueira.
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| La duquesa de Medinaceli. |
La también muy popular Casa de los Medinaceli, que encabeza la duquesa Victoria Eugenia Fernández de Córdoba, es otro de los linajes con presencia en Galicia mediante el actual titular del Condado de Ribadavia, Ignacio Medina y Fernández de Córdoba, Grande de España por su condición de duque de Segorbe y presidente de la Fundación Medinaceli que gestiona el Pazo de Oca —el llamado “Versalles gallego”—, que perteneció a los marqueses de Camarasa, y que ya en el siglo XX ingresó en el patrimonio de esta dinastía andaluza cuando el duque Luis María Fernández de Córdoba y Salabert casó, en 1911, con Ana Fernández de Henestrosa y Gayoso de los Cobos, hija y heredera de los marqueses de Camarasa.
Ignacio Medina es, a la par, conde de Ribadavia, al heredar de la rama de los Sarmiento esta condición que proviene de su antepasado Miguel Baltasar Sarmiento de los Cobos, descendiente del primer conde de Ribadavia (Bernardino Sarmiento), y que al título de marqués de Camarasa sumaba asimismo los de conde de Ricla, conde de Castrogeriz y conde de Villazopeque, pero que a su hijo, Bernardo Sarmiento Mendoza y Cobos, legó únicamente el Condado de Ribadavia y el Marquesado de Camarasa. El ingreso de Ignacio Medina y Fernández de Córdoba en el Cuerpo de la Nobleza del Antiguo Reino de Galicia, suspendido a última hora de la ceremonia del 11 de octubre, es uno de los previstos en el acto que se celebrará el día 1 de marzo.
Quien ha pospuesto, de momento, ingresar en la corporación gallega ha sido Camilo José Cela Conde, hijo del insigne escritor y heredero del título de marqués de Iria Flavia que el Rey Juan Carlos I concedió al premio Nobel de literatura. Javier Wegmüller nos explica que “Camilo no lo ha querido hacer por ahora, pero no descarta hacerlo en un futuro muy próximo. Es más, hasta se nos ha ofrecido para colaborar con nosotros en lo que haga falta”.
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