La Opinión a Coruña

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Optimismo, el mejor antídoto contra la crisis

Texto: Sara Vázquez

Xan Guillén, propietario y único miembro de la empresa Mundo SMS, un proveedor de SMS de texto que inició su actividad hace 3 meses. El empresario, de tan solo 24 años, posa mostrando el portal de la página web de su empresa en la Fundación Ronsel, una de las entidades a las que agradece la labor de orientación. Foto: Juan Varela

La recesión no apabulla a todos. Seis jóvenes coruñeses han decidido desafiar a los malos augurios y poner en marcha sus proyectos empresariales en plena depresión económica

La crisis económica ha sido tema casi omnipresente en todos los ámbitos en los últimos meses. Cada día surgen nuevas noticias acerca del aumento del paro o de empresas que se confiesan en graves apuros económicos. Aunque éste parece un momento poco oportuno para empezar de cero con nuevos proyectos empresariales, algunos hacen oídos sordos a lo que en buena medida consideran alarmista y en cierto sentido contagioso e incluso aprovechan las ventajas —según aseguran, las tiene— del panorama económico actual.
Es el caso de Xan Guillén, Carla Costa, Antón Sáez, Marina Filgueira, Carlos Chaves y Javier López, seis jóvenes coruñeses que han querido ver la otra cara de la moneda. Auténticos ejemplos de optimismo, estos seis empresarios noveles han hecho uso de su ingenio y han decidido no esperar más para poner en marcha sus proyectos.

Proveedor de sms
Con tan sólo 24 años, Xan Guillén es el propietario de Mundo SMS, un proveedor de mensajes de texto que facilita a sus clientes el envío de SMS masivos o individuales. Hace tan sólo tres meses que este joven empresario puso en marcha su proyecto, aunque había estado preparándolo desde hacía 3 años, al tiempo que acababa sus estudios de Ingeniería de Telecomunicaciones. “Iba a ser el primero en hacer algo así, pero se me adelantaron”. Cuando Xan tuvo la idea de crear un proveedor virtual de SMS, investigó por internet y confirmó sus sospechas de que en España no existía nada así. Pero se le anticiparon en los tres años en que desarrolló la plataforma. “Invertí mucho tiempo en este proyecto. Al hacerlo yo, me ahorré unos 40.000 euros que tendría que haber pagado a desarrolladores”, explica Xan, quien asegura que, aunque existan otras empresas con productos similares, la suya ofrece un mejor servicio y mejores precios. “Las otras tienen precios más caros y peor calidad. Entiendo que la gente no lo crea, pero es verdad; lo de los precios es contrastable”, explica.
Cuando se le pregunta por los motivos que le llevaron a arrancar en plena crisis, Xan explica que, desde pequeño, su ilusión había sido crear una empresa y que, además, cree que es un buen momento para poner en marcha su idea. “Ahora que las empresas no tienen dinero, tratarán de ahorrar en teléfono, y Mundo SMS ofrece esa posibilidad”, asegura. Xan explica que, al tratarse de un proveedor virtual (www.mundosms.es), se abaratan costes, lo cual permite ofrecer productos más baratos.
Mundo sms ofrece paquetes de mensajes cuyo uso no tiene límite de tiempo. El coste de cada uno de los sms es desde 2 céntimos en envíos internacionales (Irlanda es el país al que sale más barato) y desde 6 céntimos si el envío es dentro de España. Esta joven empresa ofrece cobertura en 150 países.

Diseño de moda
La tradición y los orígenes familiares se confabularon para que Carla Costa se decidiese a abrir su propia empresa y a hacerlo aquí, en Galicia. Aunque nació y se crió en Venezuela, esta joven diseñadora de moda es de familia gallega y hace honor a sus orígenes tratando de crear un producto 100% realizado en Galicia. “Hay talleres muy válidos aquí y me gustaría que la comunidad gallega estuviese más valorada fuera”, dice. La propietaria de Belletoujours —así se llama su marca de ropa—, que estudió Diseño de Moda en Madrid y A Coruña, vino a Galicia con la intención de crear su propia empresa y, aunque trabajó en un primer momento para otro estudio de diseño, acabó por instalar el suyo propio.
A sus 29 años, Carla se declara optimista y considera, además, que empezar a hacerse su hueco en el mundo de la moda en situación de crisis económica tiene también sus ventajas. “Sé que es difícil hasta que llevas un tiempo en el mercado, pero hay que luchar un poquito; hay que estar ahí. Es cierto que mucha gente se mantiene fiel a marcas ya consolidadas, pero también hay personas que buscan cosas nuevas: el mercado se saturó, necesita algo diferente y yo tengo la intención de refrescar”, dice Carla, quien apunta también que, aunque muchos se van a la ropa más barata, sobre todo en situaciones económicas como la actual, también hay personas que “prefieren una pieza buena que muchas piecitas de menos calidad”.
Carla Costa diseña dos líneas de ropa. La primera de ellas es descrita por su creadora como elegante, mientras que en la segunda, explica Carla, se distingue su carácter. “Me dirijo a un público que apuesta por la calidad y la originalidad”, afirma la modista, quien pronto presentará su muestrario en la feria de muestras de la Semana de la Moda de Madrid. “Allí se comercializa y, después trabajo bajo pedido”, explica. Belletoujours no tiene por ahora ningún otro modo de publicitarse. De hecho, su creadora quiere que su ropa se haga conocida por el “boca a boca” en las tiendas, “que haya cierta complicidad entre el cliente y la marca”. Eso no impide que Carla contemple la posibilidad de poner, más adelante, alguna publicidad en revistas. Además, Carla tiene una tienda online (www.belletoujours.es) a través de la cual vende directamente.

Formación de nuevos empresarios: Olga Mastache, Mary Carmen García, Ángeles Romero y Guillermo Nieto son algunos de los miembros de la Asociación de Jóvenes Empresarios Marineda que trabajan en el asesoramiento y la formación de los recién llegados al mundo empresarial. Foto: Eduardo Vicente


Sabor gallego
Otro de los que desoyen los malos augurios y que aboga por los productos gallegos es Antón Sáez. Este hostelero en ciernes abrirá en el próximo mes de julio, en las inmediaciones del Palacio de Justicia de A Coruña, su primer local, en el que apostará por las tapas y raciones elaboradas con productos de Galicia y por una decoración que combine la tradición gallega con “un toque especial”. A este proyecto se le añadirán más adelante una tienda de productos selectos y un restaurante. “Los productos no podrán ser 100% gallegos por cosas como, por ejemplo, Coca-Cola, pero sí 99% gallegos”, dice Antón, para quien este primer local es sólo el principio, puesto que pretende abrir un segundo, también en A Coruña, probablemente en la zona de la Marina, en el plazo de un año y, una vez transcurrido este tiempo, tendrá ya la central desde la cual podrá organizar la logística, marketing, administración y compras de la franquicia que creará después. “En la central prepararemos también productos preelaborados para que los locales de, por ejemplo, Madrid, puedan ofrecer calidad al tiempo que se abaratan costes”, explica Antón.
Consciente de que el panorama económico actual provoca que la gente no esté dispuesta a gastar mucho en comer fuera de casa, este joven hostelero está convencido de que nacer en tiempos de crisis puede incluso favorecer a negocios como el suyo. “Creo que los más perjudicados serán los restaurantes caros; todo el mundo puede permitirse tomar un vino y unas tapas o una ración compartida”, asevera. Antón señala también otros puntos fuertes de la crisis: “Ahora los locales están a buen precio y sin competencia. Y lo mismo ocurre con los terrenos”, dice, confiado en que los inicios le servirán de rodaje para cuando la economía se recupere.
Lejos de conformarse con locales que ofrezcan productos gallegos de calidad y a buen precio, Antón hará cada uno diferente a los demás y, para evitar que la clientela pueda cansarse de ellos, cambiará la decoración cada seis meses, al igual que lo hará con la carta, que pretende adecuar a los productos de temporada, aunque estima que “cosas como el pulpo tienen que estar siempre”.
Otro de los puntos que Antón resalta de sus futuros locales, cuyos nombres no ha decidido todavía, es la repercusión que tendrá en su trabajo su formación, adquirida en el Centro Superior de Hostelería de Galicia. “Mi producto está muy por encima en calidad y servicio. En hostelería ha habido tradicionalmente mucho intrusismo”, manifiesta.

Carla Costa, diseñadora de moda y creadora de la marca de ropa de mujer Belletoujours, que vende también online. Carla aparece en la foto en su estudio en El Temple, junto a un abrigo diseñado por ella. Foto: Fran Martínez

Ocio educativo
Lo último a lo que alguien debería renunciar, aún en momentos difíciles, es a la educación de sus hijos. Partiendo de esa premisa, Marina Filgueira ha apostado por fundir el aprendizaje de la lengua inglesa y la diversión en un solo producto. Twist. Gestión de ocio educativo es la empresa que, desde hace tan sólo un par de meses, puso en marcha Marina. “Como madre veía que el sistema educativo falla bastante y el inglés es hoy una necesidad”, explica esta licenciada en Filología Inglesa.
A los 35 años (ahora tiene 37), “un conglomerado de cosas” la llevó a decidirse a dar forma a su idea. “Quería hacer algo por cuenta propia, pero no algo al uso”, afirma Marina. Lo que Twist oferta es la gestión de estancias en el Reino Unido, concretamente en Oxford, de corta y de larga duración, además de desayunos de trabajo y estancias de fines de semana, donde “todo es en inglés”.
Marina trabaja con público de todas las edades, pero tiene especialmente claro el sector socio-económico al que se dirige entre los niños. “He repartido trípticos en colegios concertados, me dirijo a un cliente concreto”, apunta. Una de las virtudes de las estancias que Twist gestiona es, para Marina, que las configura a medida para cada persona. En cuanto a las empresas, está convencida de que quieren cada vez más para sus empleados “un aprendizaje real, porque los cursos que se les impartía hasta ahora no dan resultado, no aprenden a hablar”.
Hace dos años que Marina empezó a dar forma al proyecto en el que se acaba de embarcar. “Cuando empecé no había este jaleo económico”, recuerda. Aunque esperó a que pasase la cuesta de enero para celebrar una reunión con posibles padres interesados, tiempo antes ya la llamaban posibles clientes. “La gente está cansada de oír hablar de crisis y, si tenemos dinero en la cuenta corriente y estabilidad, la gente quiere dejarse de psicosis”, sentencia, convencida de que la crisis no ha afectado tanto a ciudades pequeñas como A Coruña y que en otros países, el alarmismo es mucho mayor. “En el Reino Unido hay un auténtico luto económico”, sentencia.


Publicidad con ‘bluetooth’
“La crisis es una disculpa genial para no invertir en publicidad”, dice Carlos Chaves, uno de los cuatro socios que integran On touch. Nueva tecnología publicitaria. Esta empresa, que empezó su actividad en septiembre del 2008, implementa un emisor de bluetooth para que sus clientes puedan hacer llegar contenidos a teléfonos móviles y, así, utilizar un nuevo modo de publicitarse. “La filosofía de la empresa es que no sea una publicidad saturante. Todos estamos ya un poco hartos de ver vayas publicitarias por todas partes”, dice Carlos que, a sus 29 años, quiere “ofrecer una alternativa”.
Esta empresa nació de la “idea romántica de dar a los pequeños comerciantes la posibilidad de publicitarse”. Uno de los puntos fuertes de la publicidad que hace On touch es, para Carlos, que el bluetooth es marketing en proximidad. “Reúne al consumidor, al soporte publicitario y al producto en un mismo sitio. Es publicidad en el punto de venta, la más efectiva en ventas”, explica el publicista de la empresa, que resalta también la facultad de producto de dar una imagen actual a las empresas: “Este tipo de publicidad les hace marca y les beneficia porque se les asocia a las nuevas tecnologías”.
Los tres socios de Carlos en On touch son dos ingenieros y un diseñador. La combinación de diferentes perfiles en la empresa es también, para el publicista, un punto a su favor. “No somos ni un grupo de ingenieros que no tenga ni idea de publicidad ni una empresa formada por publicistas que compren las cosas a otros. Nosotros lo hemos diseñado, hacemos el software y el hardware”, explica Carlos. Estos cuatro empresarios aseguran asumir compromisos con sus clientes y encargarse, por ejemplo, de cambiar los aparatos en caso de que la evolución tecnológica los deje obsoletos. Y es que, como buenos conocedores de las nuevas tecnologías, los miembros de On touch no se duermen en los laureles y siguen investigando.

Miembros de Calcugal, empresa iniciada hace dos años por Javier López (al fondo), que realiza cálculos de estructuras, de instalaciones, mediciones y redacciones completas de proyectos para estudios de arquitectura. Foto: Eduardo Vicente

Cálculos para arquitectos
De entre estas nuevas empresas, Calcugal es la que más tiempo lleva en funcionamiento, pese a la juventud de sus tres socios. Uno de ellos, concretamente su iniciador, es Javier López, un aparejador de 29 años que, tras haber trabajado con becas en estudios de arquitectura, se percató de que hay ciertas tareas que los arquitectos delegan habitualmente en otras personas —como cálculos de estructuras, de instalaciones, mediciones o redacciones completas de proyectos— bien porque no tienen tiempo o bien porque necesitan para ellas un calculista de estructuras y no tienen tanto trabajo como para tener uno en nómina. Así, hace dos años, empezó a trabajar solo. “Cogí las páginas amarillas y llamé uno por uno a todos los arquitectos de Coruña. Les envié información y ya empezaron a llamarme”, explica Javier. La cosa fue bien. Al poco tiempo llamó a un compañero de carrera, que se unió a él para ayudarle con el gran número de encargos que tenía. La empresa avanzaba. “El propio mercado me iba diciendo que hacía falta gente que calculara estructuras”, dice Javier, “así que llamamos a otro compañero, que había trabajado como calculista de estructuras, y se incorporó a Calcugal”. Tenía mucho trabajo. De hecho, Javier recuerda haber recibido hasta 47 llamadas telefónicas en un solo día. En temporadas de mucho trabajo contrataron a seis compañeros más.
“Calculistas de estructuras hay muchos, pero no juntos. Además, nosotros les abaratamos costes porque se ahorran tener a gente en nómina”, explica el creador de Calcugal. La empresa creció hasta ahora. Aunque no han decrecido, sí notan “algo de parón”. “Antes el trabajo llamaba a nuestra puerta, ahora quizás tengamos que empezar a dedicar más tiempo a la labor comercial”, considera el aparejador. “Trabajo sigue habiendo, pero hay que buscarlo”.
Calcugal tiene contratos con arquitectos de diferentes partes de España. Si de algo se enorgullece su creador es de que parte de sus contratos fuera de Galicia los consiguieron por el “boca a boca”. “Hubo estudios que nos llamaron porque otros que ya nos conocían les hablaron bien de nosotros”, cuenta Javier.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Carlos Chaves, publicista de On touch, empresa que se puso en funcionamiento en septiembre de 2008. La empresa nació a partir de la intención de ofrecer a los pequeños comerciantes la posibilidad de publicitarse con nuevas tecnologías. Concretamente, On touch hace publicidad mediante bluetooth. Foto: Eduardo Vicente

Antón Sáez, hostelero, abrirá en julio su primer local. Este bar de tapas, que estará en las inmediaciones del Palacio de Justicia de A Coruña, será el primero de los que integrarán la franquicia que Antón quiere formar, basando su oferta en productos gallegos de temporada y en una decoración que combinará elementos tradicionales de Galicia con “un toque especial”. Foto: Eduardo Vicente

Marina Filgueira, licenciada en Filología Inglesa que desde hace dos meses puso en marcha Twist, una empresa dedicada a la gestión de ocio educativo que organiza estancias en Oxford, inmersiones lingüísticas de fines de semana y desayunos de empresa, todo en inglés. Foto: Juan Varela