Emisarios de la Federación Española, la Gallega, el Ayuntamiento y el Deportivo debaten las condiciones de A Coruña como sede antes de la decisión final en marzo
M. Carro
A mediados de marzo se conocerán los 14 estadios que podrían ser sede mundialista
La candidatura gallega a convertirse en posible sede mundialista de los campeonatos de 2018 o 2022 en España y Portugal pasó un nuevo examen. Dos emisarios técnicos de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) viajaron a Vigo y a A Coruña para revisar la documentación presentada por las diferentes partes interesadas a acoger partidos de la futura cita internacional: la Federación Gallega de Fútbol (FGF), los ayuntamientos de ambas ciudades y los clubes que utilizan los estadios de Balaídos y de Riazor, el Celta y el Deportivo.
De la visita de los representantes federativos, la segunda desde que A Coruña y Vigo manifestaron su intención de ser sedes del Mundial de dentro de ocho o doce años, no se pueden extraer aún conclusiones de ningún tipo. Primero, porque cada protagonista guarda un celoso silencio y evita pronunciar valoraciones; segundo, porque el encuentro entre las partes en ambas ciudades se limitó a comprobar documentación requerida por la FIFA, pero no a examinar in situ los propios estadios ni otras instalaciones deportivas o puntos hoteleros.
"La visita a las diferentes sedes sirvió para pulir toda la información enviada por la federación gallega y los Ayuntamientos de las ciudades. Se miraron los puntos débiles y se repasó toda la documentación. Es un paso más para las candidaturas. El siguiente se producirá cuando volvamos a remitir una información más completa antes de que, a mediados de marzo, se conozcan las sedes españolas definitivas", comentó el presidente de la FGF, Carlos Meana.
Los dos emisarios federativos se citaron en A Coruña con el concejal de Deportes del Ayuntamiento, Xan Martínez Cajigal; un arquitecto municipal; un representante de la Consellería de Turismo; el presidente y el secretario de la FGF, Carlos Meana y Diego Batalla; y dos delegados del Deportivo, el consejero Pachi Dopico y el jefe de seguridad, Juan Lagarda.
Cada parte se encontró delante de las taquillas de Riazor y desde allí se desplazaron al despacho de Cajigal en el Palacio de los Deportes, donde analizaron los contenidos de la información y pusieron sobre la mesa posibles instalaciones, hoteles y aparcamientos con la promesa de que cada ciudad tiene que firmar un compromiso para demostrar su interés y capacidad para acoger un partido del Mundial 2018 o 2022 en España y Portugal. "Las deliberaciones han sido totalmente secretas", recalca Carlos Meana.
A mediados de marzo se conocerán los 14 estadios españoles de entre los 23 candidatos que quieren ser sede mundialista. Otros cuatro o cinco recintos portugueses completarán la nómina de escenarios donde se disputarán los partidos. Una vez que la comisión de la RFEF decida los campos definitivos, serán los técnicos de la FIFA los que visiten cada estadio después de la celebración del Mundial de Suráfrica 2010 para inspeccionar sus condiciones.
La Xunta, ausente
En ninguna de las dos citas acudieron representantes de la Xunta de Galicia, pese a estar invitados al encuentro. Ni en Vigo por la mañana, donde los técnicos de la RFEF tuvieron además un encuentro con el teniente de alcalde, Santiago Domínguez, y el propio alcalde, Abel Caballero, ni en A Coruña, donde, al contrario que en la ciudad olívica, no tuvieron ninguna participación en la reunión ni Henrique Tello ni Javier Losada.