Elaborarla, además, resulta una tarea de lo más sencilla
Redacción
Si quieres que sea más fuerte, añádele un poco de ron o coñac
No hay nada mejor que la sangría para saciar nuestra sed en estos calurosos meses del año. Elaborarla, además, resulta una tarea de lo más sencilla, ya que sólo hay que seguir unos pocos pasos.
Primero, elige un vino tinto que no sea muy caro y échalo en un cuenco o una jarra (un cuarto de litro por persona), añadiéndole unas cucharadas de azúcar hasta que se disuelva bien. Después, exprime dos naranjas y añade el jugo al cuenco. Puedes cortar alguna rodaja entera como adorno. En tercer lugar, lava algunos melocotones, quítales la piel y córtalos en gajos, y añádelos a la mezcla. En lugar de melocotones, puedes utilizar también manzanas, kiwis, plátanos o frutas tropicales que no sean blandas. Por último, traspásala a una jarra de barro o a un recipiente grande, y guárdala en el frigorífico.
Si quieres rebajar el alcohol de la sangría, puedes añadirle unos cubitos de hielo y unas rodajas de limón. Si quieres que sea más fuerte, añádele un poco de ron o coñac.