
La prolífica cantera de la Escuela de Lanzamientos de A Coruña continúa regalando al atletismo español a los mejores especialistas en jabalina. Los últimos en sumarse a una interminable lista de nombres son Borja Barbeito (Cerceda, 1991) y Manuel Uriz (Lugo, 1989). Ambos se juegan mucho en los próximos días. El primero parte rumbo a Moncton (Canadá) para competir en el Mundial júnior, donde acudirá con una de las mejores marcas. El segundo intentará mañana subirse al podio del Campeonato de España absoluto de Avilés.
La progresión de los dos lanzadores en esta temporada es imparable. Sin ir más lejos, la jabalina de Barbeito se caía en 2009 en la línea de los 60 metros mientras que en 2010 ya vuela por encima de la de 70, en concreto hasta los 71,36, lo que supuso para el cercedense un nuevo récord de España de su categoría y uno de los mejores registros mundiales del año. El caso de Uriz también es espectacular. Pasó de 64 metros a sobrepasar los 72, una mejora que le mete de lleno entre la elite española: es tercero del ranking nacional, una clasificación que copan los atletas de Galicia, con cuatro representantes entre los cinco primeros: Dacal (segundo), Vila (cuarto) y Barbeito (quinto).
Su crecimiento tiene a una persona como principal responsable. Raimundo Fernández se encarga de mimar su preparación. "No hay una varita mágica, y si la hubiera me la quedaría para mí", bromea el histórico técnico coruñés, que alude al "trabajo de cantidad y calidad" como clave del éxito de sus dos pupilos. Musculación, velocidad, saltos, flexibilidad, precisión... el entrenamiento tiene que ser variado, ya que como definía Jan Zelezny, el mejor de todos los tiempos, el lanzador de jabalina es "un decatleta fuerte". Pero también hace falta mucha repetición. "Varía en función del momento de la temporada, pero cuando estamos con el afinamiento técnico, podemos hacer cerca de mil lanzamientos a la semana. Y también utilizamos balones, barras, gomas, artefactos imitadores en el gimnasio... sumando todo esto llegamos a los quince mil al año", desvela Fernández.
A parte de ello, cada uno tiene unas cualidades específicas. "Borja es un mozarrón. Mide 1,91 y todavía está creciendo, así que puede quedarse cerca de los dos metros. Al ser tan grande le cuesta más coordinar la técnica, pero es joven, es como una esponja y tiene un gran latigazo de brazo", analiza el entrenador herculino, que define a su "Manolito" como "veloz, coordinado y un tigre en competición", lo que le recuerda mucho a su hijo: "Necho es el atleta que más rápido he visto lanzar. Hasta venían a grabarlo desde Alemania".
A un paso del momento decisivo de la temporada, Raimundo Fernández confía en sus posibilidades: "Manuel puede entrar entre los tres primeros en el Nacional, por eso luchará, y a ver si el podio puede ser enteramente gallego, sería histórico, porque hasta aquí hubo dobletes, con Necho y Dacal, pero nunca los tres. Y hay que confiar en que Borja también estará en la final del Mundial júnior. La calificación es el próximo jueves y si se mete entre los mejores ya no se puede descartar nada, incluso las medallas".
"He entrenado bien y voy con mucho respeto, pero sin miedo, con ganas de hacerlo bien", dice el cercedense. Su nombre ya está entre el de los elegidos. Mercedes de Santaló, Ángeles Barreiro, Dolores Pedrares, Necho Fernández, Julián Sotelo, Marta Míguez... Ellos ya han hecho historia. Barbeito y Uriz todavía la tienen por delante. Son los dos últimos diamantes en bruto pulidos en la Escuela de Lanzamientos de A Coruña, que ya se plantea presentar una solicitud para convertirse en un centro de alto rendimiento especializado.

| CONÓZCANOS: CONTACTO | LA OPINIÓN A CORUÑA | LOCALIZACIÓN | PUBLICIDAD: TARIFAS WEB | TARIFAS PAPEL | CONTRATAR |
|
Adaptado a la Ley de Protección de Datos por |
|
|||||||