JULIO PÉREZ | VIGO
Para los productores, para la industria, pero también para el mercado. Un paquete de medidas "integral", que recoja las necesidades de todos y cada uno de los actores que intervienen en el sector lácteo, porque la Consellería de Medio Rural reconoce que entre las muchas crisis que acumula el campo ésta es una "de las más delicadas" de las últimas décadas.
Hasta 2015 y con el apoyo de los fondos europeos y los del Gobierno central, la Xunta gastará en ayudas y programas de reordenación más de 759 millones de euros. "Un esfuerzo presupuestario tremendo en la actual coyuntura económica", destaca el conselleiro, Samuel Juárez, ante las críticas de los sindicatos, que consideran "insuficiente" la partida.
La intención de la Administración gallega es superar la difícil situación financiera de las explotaciones, pero también sentar las bases para un nuevo modelo del sector. Por eso, la Consellería de Medio Rural quiere que las granjas ganen competitividad, los envasadores y transformadores se hagan más fuertes con el impulso de fusiones y contar con una comparativa de calidad entre todas las marcas.
Prioridades
La prioridad de Medio Rural son las ayudas con las que las explotaciones puedan capear la crisis. Las medidas de choque "a corto plazo", aunque con "garantías" de que los fondos no "queden enterrados" por la situación actual.
La Consellería de Medio Rural se compromete a agilizar los trámites para el pago de las solicitudes por modernización o incorporación de jóvenes -van ya 11 millones desembolsados-; a adelantar, como había anunciado, los 70 millones de euros de las ayudas directas de la PAC con préstamos sin costes para el titular; y a poner en marcha con el Igape un programa de apoyo al circulante de las instalaciones que se estén reestructurando y a las cooperativas.
El Plan Extratéxico Lácteo 2009-2015 incorpora una línea de subvenciones con 10 millones para que las granjas reduzcan el gasto energético y apuesten por fuentes limpias y otros 12 millones -una cantidad que, según Juárez, "se podrá ampliar en base a recursos propios de otras partidas no utilizadas- que se inyectarán a las granjas con más dificultades.
Con el segundo bloque de ayudas, la Consellería de Medio Rural piensa en el futuro. Ante la debilidad de las explotaciones por su pequeño tamaño y la falta de rentabilidad, el departamento que dirige Samuel Juárez pondrá en marcha un registro de arrendamientos rústicos, con garantías legales para el propietario y para quien alquile, y una modificación del Banco de Terras para que sea "más operativo" a través de incentivos fiscales que muevan las parcelas abandonadas.
La redimensión se aplicará también a la industria. "Es necesario apoyar fusiones", insiste Samuel Juárez, con el objetivo de "concentrar empresas" y así reducir costes, además de diversificar la producción -como quesos y otros tipos de leche-apoyándose en planes de I+D por valor de 40 millones de euros. Una nueva "ordenación" del sector, que llevará a Medio Rural a establecer un sistema de vigilancia de precios en venta, la implantación de un código de buenas prácticas entre productores, industria y distribución, y a realizar un control de la calidad de las marcas para compararlas.
Esa información llegará al consumidor, avisa la Xunta. De ahí que también entre manos tenga la Consellería un programa de identificación de explotaciones gallegas con producciones de calidad.
Entre las aspiraciones del Plan Estratéxico diseñado por el Gobierno gallego para sentar las bases de un nuevo sector lácteo está la vuelta de tuerca al actual sistema de recogida en las granjas. Además de apoyar la labor de la Interprofesional Láctea como vehículo de diálogo y seguir trabajando en la implantación del contrato homologado, Medio Rural quiere que se reduzca el número de compradores comercializadores o integrarlos en "una estructura logística superior", eso sí, "sin limitar la competencia". Según la Xunta, esto permitiría "racionalizar la recogida y suprimir costes de transporte innecesarios".
Queda por decidir el calendario, cuándo se pondrá en marcha el plan. De momento, dice Samuel Juárez, "es un borrador" que quiere consensuar con todas las partes "para que hagan sus aportaciones, mejorar este documento y adecuarlo a sus opiniones". El primer paso, la presentación de las medidas el pasado jueves al Consello Galego Agrario, donde están, además de la propia Xunta, las organizaciones agrarias.