S. O. | A CORUÑA
Sin duda la visita del ministro español de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, marcó un antes y un después en la preocupación del empresariado gallego en el país. Natural de Celanova, Cándido Rodríguez aclara que el valor de las tierras es prácticamente incalculable, porque, a la extensión de las mismas hay que añadir años de crianza de reses (ganado vacuno, ovejas, cerdos, caballos) y plantaciones (caña de azúcar, arroz, patatas o cebollas). La expropiación implica quedarse con todo y, "por encima", el Gobierno no continúa con este trabajo, simplemente abandona las fincas y se convierte en el principal propietario.
-¿Cuándo esperan cobrar lo que falta?
-Todavía no sabemos. Todo ha sido muy lento. Llevamos años con el proceso de las expropiaciones. Hace cuatro años ya que se inició la reforma de la ley de tierras, ha sido una política de Estado, sin contar para nada con la gente ni con la forma en que hay que hacer este tipo de cosas, consultando a los perjudicados. Hay afectados que ya han empezado a recibir las indemnizaciones pero otros no. Ha sido crucial el viaje del ministro Moratinos porque nos ha dado seguridad, sabemos que todo va a ir bien porque España apoya a su colonia.
-¿Se está pagando el valor real de las tierras?
-Yo creo que el valor es incalculable. De todas formas, hemos de ceñirnos a unos parámetros. Se está mirando caso por caso y haciendo los peritajes pertinentes para calcular el pago.
-¿Cómo lo están viviendo los gallegos? ¿Ha recibido muchas quejas?
-Sí, claro. Como presidente de la Asociación de Empresarios de Galicia lo he vivido desde el principio y hemos atendido muchos casos. No obstante, los gallegos tenemos la suerte de que no nos hemos limitado al trabajo en el campo, mucha gente tiene otros negocios en la ciudad. No obstante, es más de medio siglo de emigración trabajando en el campo. Vamos por la tercera generación ya de gallegos. Tenemos nuestros nietos aquí. Evidentemente el trato no está siendo para nada justo para nosotros.
-¿La peor parte se la llevan los canarios?
-Sin duda son los más perjudicados en dinero y en número. Fueron los isleños los que desde el principio se hicieron con las tierras y se han especializado en producción agropecuaria. Nosotros nos hemos ido más hacia la industria, la construcción, la metalurgia, comercios. De todas formas, para los gallegos también ha sido un fuerte golpe.