V. RODRÍGUEZ / I. XIL | OURENSE
Los organismos de control medioambiental autorizados por la Fiscalía General del Estado para investigar el vertido de residuos tóxicos sobre el río Barbaña, el Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (Seprona), la Confederación Hidrográfica Miño-Sil (CHMS) y el Servicio de Calidad Ambiental de la Xunta, han puesto su punto de mira en la depuradora de San Cibrao das Viñas. Este Concello ourensano se enfrentará a una sanción económica que oscilará entre los 300.000 y los 600.000 euros, al tratarse de un hecho constitutivo de "delito medio ambiental muy grave del que son los primeros responsables"; según indicaron a LA OPINIÓN fuentes próximas a la investigación.
La multa prevista representaría entre un 7% y un 14% del presupuesto de San Cibrao para el presente ejercicio. Ante esta situación, el Concello ha encargado a una empresa "privada, independiente y homologada por los organismos estatales", en concreto Iproma, con sede en Castellón, una investigación paralela que aclare cuál de las 249 empresas ubicadas en los polígonos industriales anexos de San Cibrao y Barreiros tiene la responsabilidad directa del vertido tóxico en la depuradora municipal, según indicó el teniente de alcalde de San Cibrao, José Méndez.
La investigación judicial sobre el vertido tóxico podría resolverse en un breve periodo de tiempo. Al menos así lo espera el alcalde de Ourense, Francisco Rodríguez, que ayer reiteró la "indefensión" en la que se encuentra el Concello de la capital, ante los "reiterados vertidos" que se producen al río Barbaña. Y recalcó que "son escasas las posibilidades que tenemos de actuar en otro concello", por lo que "alertamos" a las administraciones competentes en materia medioambiental sobre los vertidos que llegan al río Barbaña procedentes, principalmente, del concello de San Cibrao.
Francisco Rodríguez insistió, ante lo que viene aconteciendo, en la necesidad de que se "tomen medidas drásticas", por parte de los organismo competentes, para evitar otro suceso como el que ocurrió a finales de junio, y que se saldó con la muerte de más de 17.000 peces, la práctica totalidad de la fauna piscícola que tenía en esos momento el Barbaña.
Además de recalcar que el daño que provocó el vertido tóxico fue "muy importante", Rodríguez subrayó que es necesario que "se aclare quiénes fueron los causantes del desastre ecológico".
Sobre esta cuestión, por parte de la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil se responsabiliza al Concello de San Cibrao de lo ocurrido. "Lo que está claro es que los vertidos tóxicos salieron de la depuradora de San Cibrao", explica Agustín Sevilla, técnico medioambiental de la CHMS.
Sin embargo, son conscientes de que existen dos polígonos industriales que vierten directamente sus residuos a la depuradora municipal y "por las características del vertido, de tipo industrial, todo apunta a empresas de la zona", indicó.
Pese a las evidencias existentes, desde la Confederación Hidrográfica señalan que los avances dados deben mantenerse en secreto mientras la investigación siga abierta y en manos de la Guardia Civil y la Fiscalía. Lo que sí es cierto es que la investigación ha surtido un efecto disuasorio sobre las empresas que realizaban vertidos en la depuradora municipal, aunque no consta que se hayan endurecido los controles. "Hemos hecho análisis con una alta periodicidad sobre las aguas y no hemos vuelto a observar ningún parámetro que se salga de los baremos de normalidad", asegura Agustín Sevilla.
Rodríguez fue rotundo al señalar que el vertido tóxico al Barbaña "es un delito medioambiental en toda regla" y aludió al "desastre ecológico" que tuvo en el cauce fluvial, afectando a la fauna y flora, sobre todo cuando por parte del Concello se estaban llevando a cabo, en colaboración con la Confederación Hidrógrafica Miño-Sil, actuaciones tendentes a su recuperación.
De ahí que el alcalde ourensano destacase el grado de "conciencia" de la Fiscalía sobre la gran magnitud que tuvo el vertido letal, que fue la resultante de otros que se venían produciendo desde el concello limítrofe de San Cibrao das Viñas.