REDACCIÓN | A CORUÑA
Más controles de velocidad para concienciar a los conductores. La DGT duplicará a partir de la próxima semana los controles de velocidad en la red viaria gallega, dentro de su campaña especial de control de velocidad en las vías autonómicas. La campaña, que comenzará el próximo lunes 10 y que se prolongará hasta el domingo 23, es la segunda que se efectúa este verano, después de la de control de alcoholemia realizada en julio.
Según una nota difundida por la Delegación del Gobierno en Galicia, la iniciativa "se enmarca dentro de las acciones periódicas de la DGT con objeto de concienciar a los conductores sobre la necesidad de cumplir los límites máximos de velocidad permitida".
La campaña se realiza este mes porque según los datos de la Dirección General de Tráfico, aunque la velocidad media de los conductores desciende año a año, en los meses de julio y agosto esa misma velocidad aumenta entre tres y cuatro kilómetros por hora. Esta circunstancia "se une a que en verano se producen la mayor parte de los desplazamientos en carretera", según el delegado del Gobierno, Antón Louro.
Los tramos de carretera elegidos para incrementar la vigilancia son aquellos en los que las infracciones son más frecuentes y por tanto que presentan un riesgo más elevado. En la comunidad, la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil aumentará el control en zonas de riesgo de las autovías y autopistas, y en las carreteras nacionales y autonómicas de doble dirección de las cuatro provincias.
Así, afectará a vías como la AC-552, de A Coruña a Cee; la AC-862, entre Ferrol y la provincia de Lugo; la AC-432, entre Vimianzo y Camariñas; la AC-550, de Cee a Ribeira; AC-305, de Padrón a Ribeira, todos ellos en la provincia de A Coruña.
En la de Lugo, se reforzará los viales entre Nadela y Monforte; entre Vilalba y la provincia de A Coruña. Otras carreteras en las que se incrementarán los controles serán la OU-536, entre Ourense y Pobra de Trives; la PO-331, de Porriño a Gondomar; la PO-552, de Vigo a Tui; la PO-313 de Marín a Moaña; la PO-551, de Marín a Rande; la PO-531, de Pontevedra a Baión; la PO-308, de Pontevedra a A Lanzada, informa Europa Press.
Los controles se realizarán diariamente, en la modalidad estática y dinámica, y en unos casos se producirán denuncias sin notificación inmediata, mientras que en otros se procederá a la identificación del infractor y a la notificación in situ "con el fin de potenciar el efecto pedagógico de la unión temporal entre infracción y denuncia", señala la Delegación del Gobierno.
Asimismo, añade que "en todo caso y siempre que sea posible, tanto los paneles de señalización variable como las pantallas alfanuméricas de los vehículos de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil en las inmediaciones advertirán a los conductores de la existencia próxima de controles".
Galicia dispone de 20 cinemómetros para realizar esos controles de velocidad, que movilizarán una gran parte del dispositivo de guardias civiles de Tráfico (750 agentes), aunque la Delegación del Gobierno afirma que esto no implicará "mermar en ningún caso la vigilancia en otros lugares y de otras infracciones".
Las previsiones de la DGT indican que se controlará un número similar de vehículos que en la campaña efectuada en agosto del año pasado, en la que se controlaron 179.497 vehículos. En aquel momento se tramitaron 3.680 denuncias por exceso de velocidad, poco más del 2% del total.
Por provincias, la que arrojó un mayor porcentaje de denuncias fue A Coruña y la que menos, Pontevedra. Esta provincia es la que controló un mayor número de vehículos. En concreto, se controlaron 37.938 vehículos, con un total de 1.213 denuncias y en Lugo, 22.302 con 583 denunciados. En Ourense se controlaron 25.615 coches y se denunció a 766 conductores, mientras que en Pontevedra fueron 93.642 los controles y 1.118 las denuncias.
Según la DGT, de los 84 millones de desplazamientos estimados en las carreteras españolas en julio y agosto este verano, el 9% (7,5 millones) afecta a la red viaria gallega. En julio se registraron en accidente en Galicia 16 víctimas mortales, frente a las 19 de 2008.