REDACCIÓN | A CORUÑA
El Consello Regulador de Ribeira Sacra tenía previsto iniciar en quince días los controles de maduración que permiten fijar el comienzo de la vendimia en el conjunto de la denominación de origen, pero el mal tiempo amenaza con una demora. Todo apunta a que los muestreos tendrán que aguardar si las condiciones meteorológicas de las ultimas semanas, impropias de esta época del año, se mantienen durante la segunda quincena de agosto. Como contrapartida a este verano atípico, las enfermedades habituales del viñedo apenas han tenido incidencia este año y la uva se presenta en la mayoría de los casos totalmente sana. Al igual que el pasado año, se produjeron algunos problemas en la formación de los racimos por las heladas tardías y las lluvias en la época de floración de la planta, por lo que la producción podría mantenerse de nuevo en torno a los cuatro millones de kilos de uvas controlados en el 2008.
La mayoría de los bodegueros consultados por la agencia Efe cree que, en la línea del pasado año, la vendimia podría retrasarse en mayor o menor medida con respecto a las fechas que venían siendo habituales en anteriores cosechas.
Por lo que respecta a la producción, la cosecha se presenta muy irregular, en función de si las viñas han sufrido o no problemas en el momento de la floración. Mientras en algunas parcelas en las que los racimos no cuajaron con normalidad, se han registrado mermas de hasta un 40%, en otras la producción crece con respecto a la campaña anterior.
El presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, apostó ayer, en la IV Feira do Viño de Monterrei (Verín), por potenciar el enoturismo en esta zona "como alternativa para la dinamización turística y económica y para la diversificación de mercados". Feijóo destacó las buenas condiciones que presenta Monterrei para el cultivo de los vinos, basándose tanto en las "condiciones climáticas de una comarca comparables a las de La Rioja", como en el "buen hacer de bodegueros y viticultores". En la imagen, Feijóo acompañado del alcalde de Verín (segundo por la derecha), Juan Manuel Jiménez, y otras autoridades. / Agencias