IRENE BASCOY | SANTIAGO
La conclusión de las obras de la Cidade da Cultura está en el aire y en Galicia el debate sobre el diseño de Peter Eisenman es polémico y puramente político. ¿Cómo se embarcó una comunidad como la nuestra en un proyecto que empezó costando 100 millones de euros y ya va por los 475 millones? Y, sobre todo, ¿para qué sirve? Sin embargo, más allá de nuestras fronteras la construcción en el monte Gaiás, sobre una extensión de 265.00 metros cuadrados, despierta expectación. Durante dos semanas Discovery Channel desplazó a Santiago un equipo para filmar cómo se levanta "una de las mayores obras de la arquitectura moderna europea", así la presenta Danny Forster, el reportero y arquitecto que guía a los telespectadores por el "rompecabezas" de la Cidade da Cultura.
El reportaje se emitió en el marco de Megaconstrucciones, una serie de culto para los amantes y aficionados de la arquitectura de todo el mundo, que también ha dedicado monográficos a otros proyectos arquitectónicos "ambiciosos de nuestra época" como la construcción de una autopista de diez carriles que atraviesa la ciudad de Boston a 36 metros bajo tierra. La Sexta ya compró y emitió Montaña de acero, el capítulo dedicado a la Cidade da Cultura, una obra que el presentador no duda en calificar de "puzzle", "locura", "maravilla ondulante", "increíble" o "impresionante".
Danny Forster llega al monte Gaiás en helicóptero para ofrecer una vista área de un proyecto que "no se parece a nada visto antes", dado su "extraño y complejo diseño". En su visita en exclusiva a las obras no ceja de preguntarse si está ante el sueño de "un lo- co", "un genio" o "un genio loco" y no sale de su asombro cuando descubre que la fachada de la Biblioteca, uno de los seis edificios previstos, es de vidrio y ni una sola de las piezas es igual a otra.
Miles de vidrios y ninguno tiene réplica, tanto que si uno estalla hay que volver a encargar otro idéntico a fábrica, con la consiguiente demora en el trabajo. Hay vidrios grandes y pequeños, de hasta 45 kilos de peso, y su precio medio ronda los 1.500 dólares. ¿Y cómo los colocan? Con una máquina que sujeta cada pieza gracias a unas ventosas gigantes que son capaces de levantar los vidrios hasta una altura de cuarenta metros, donde esperan los obreros para fijar el cristal. "Creo que es una de las fachadas más complicadas jamas construidas", exclama el periodista.
En la obra de Eisenman no sólo el cristal tiene sello de exclusividad. Por ejemplo, el aspecto sinuoso y ondulante del Museo es posible por un sistema de barras con una ligera desviación entre ellas que conforman el esqueleto del tejado. De nuevo, no hay una sola barra intercambiable con otra. Los obreros las identifican, y hay miles, por códigos numéricos, y saben dónde va cada una porque en el suelo está escrito el código y con un láser proyectan el número hacia las alturas y la luz roja señala la ubicación correcta de cada barra. "Es uno de los diseños más locos que vi en mi vida", comenta Danny Forster, cuando un obrero le explica cómo es posible este diseño de curvas y olas.
La fachada de vidrio del edificio de la Biblioteca y el tejado ondulante del Museo sirven para ilustrar por qué el complejo de la Cidade da Cultura cuesta tanto, hasta el punto que el periodista-arquitecto se pregunta como Galicia, "una de las regiones menos desarrolladas de Europa", se ha embarcado en este megaproyecto.
Conocedor de la polémica que rodea a la obra advierte de que "se agota el dinero" y el monte Gaiás puede suponer "el reconocimiento internacional" de Galicia, y una mayor afluencia de turistas a Santiago de Compostela, o quedar "incompleta" y convertirse en "una vergüenza costosa". "La fe", ironiza el presentador, se pone a prueba a unos kilómetros de la Catedra de Santiago.
No obstante, el reportaje elaborado por Discovery Channel se centra en la dimensión artística del complejo que conforma toda la Cidade da Cultura y para el autor del mismo, la genialidad de la obra es que Peter Eisenman tomó el plano de la ciudad medieval de Compostela y lo trasladó a la cima de la montaña, combinando la disposición de los cinco caminos de peregrinaje que llevan a la Catedral con la topografía del monte Gaiás, y así nació la Cidade da Cultura.
¿Y todo esto para qué? Para recordarnos que "el pasado forma parte de lo que somos". Y ya van 475 millones de euros.