JULIO PÉREZ | A CORUÑA
A la espera de las cifras oficiales sobre ocupación hotelera y número de visitantes el mes pasado, el arranque del verano, de medir los efectos de la crisis y el mal tiempo, el balance en lo que va de año no es precisamente bueno para el turismo en la comunidad. La moda de los destinos que apuestan por la riqueza natural como alternativa al sol y la playa está en horas bajas. Tres de ellos, Galicia incluida, acaparan los mayores descensos en la pernoctaciones. Por encima de la caída registrada en el conjunto del país. Exceltur, la asociación formada por 24 de las principales empresas turísticas españolas para analizar la situación del sector, alerta de la "desaceleración generalizada" de la actividad entre "la España verde y de interior". De la "debilidad empresarial" en la región gallega, en Aragón y Asturias.
Es cierto que ninguna comunidad se libra de la evolución negativa. Aunque las diferencias son enormes. Cantabria, Extremadura y La Rioja aguantan el tipo con recortes en las estancias hoteleras por debajo del 2,5%. El "extendido descenso", como apunta Exceltur -que reúne, entre otros, al grupo Barceló, Husa, Hesperia, Iberia, Renfe, Sol Meliá o El Corte Inglés- en el volumen de reservas alcanza en el primer semestre una media del 8,6%. El grupo de autonomías que experimentan mayores caídas está liderado por Aragón, con un 18% menos de pernoctaciones y Asturias, con otro importante 16,3%. La bajada registrada en el sector en Galicia roza el 12%. Los otros tres territorios con peor evolución son Murcia (-13,5%), Andalucía (-12,1%) y Canarias (-12%).
Entre enero y junio, la comunidad recibió 1,4 millones de visitantes. De turistas que pasaron, al menos, un día completo con su correspondiente noche aquí. Durante el mismo periodo de 2008, ya con los primeros síntomas de la crisis, el número de viajeros ascendió a 1.566.486, según el Instituto Nacional de Estadística (INE). El descenso en el volumen de estancias en hoteles es ligeramente superior. Por primera vez en los últimos años se quedó por debajo de los tres millones. Lo que confirma las quejas del sector: no sólo vienen menos turistas, además recortan sus estancias.
El tono, sin embargo, de las estimaciones de los empresarios gallegos pensando en los ingresos de esta campaña es menos pesimista que en otros tradicionales puntos fuertes del turismo español. Un 21% cree que las ventas se mantendrán, e incluso aumentarán, con respecto al arranque del verano, frente al más del 90% del sector en Cataluña, Extremadura, Baleares, Asturias, Murcia, Madrid y Aragón, que dan por hecho que la facturación se desplomará.
Dos realidades muy diferentes sobre los resultados a corto plazo que tienen mucho que ver con la evolución de los precios de la hostelería, el ocio y todos los segmentos vinculados al turismo. Porque en eso también las variaciones son enormes.
De hecho, los establecimientos hosteleros en Galicia, pese a la reducción de hasta un 11% en viajeros y pernoctaciones, mantienen casi intacta la caja. Sus ingresos sólo se redujeron un 0,4% en junio, en mayo se alcanzaron las mismas cifras que en 2008 y en abril aumentaron casi un 3% debido a la coincidencia este ejercicio de la Semana Santa ese mes, lo que explica también la caída de un 3,2% en los ingresos en marzo. La facturación en los dos primeros meses del año acumuló subidas de alrededor del 2,5%. ¿Cómo son posibles estos datos ante la evolución negativa de las visitas?
Pues porque Galicia es una de las regiones en la que menos se abarataron los precios. Hay, en definitiva, menos ofertas y más margen para la rentabilidad. Un 3% en junio, frente a la tasa nacional, de un -6,5%. Incluso en abril, otra de las fechas clave con la Semana Santa, el recorte en la comunidad fue hasta tres puntos más bajo en comparación con el resto de España.