R. PRIETO | A CORUÑA
La masificación de las prisiones se agrava con la crisis. Con más de 5.000 presos que cumplen condena en Galicia, fuentes de Prisiones reconocen que los traslados de reclusos de otras autonomías con los penales más saturados y el aumento de la delincuencia en la comunidad hacen ya prácticamente "inasumible" nuevos ingresos. Lejos de aliviarse el hacinamiento que soportan las cinco cárceles gallegas, la situación se complica mes tras mes por el aumento de los delitos. La mayoría, como consecuencia de la crisis.
Los sindicatos de prisiones advierten de que en el último año los ingresos en los centro penitenciarios de Galicia por robos, un gran parte cometidos por delincuentes comunes durante el verano a los turistas, se han disparado un 40%. Entre los condenados por hurto, según apuntan, destaca el aumento de los que delinquen por primera vez debido a su situación económica. "Los ingresos en la cárcel por pequeños hurtos cometidos por necesidad han aumentado en un 10%", comenta un portavoz sindical desde el centro penitenciario de Teixeiro (A Coruña).
Un robo acarrea una condena de cárcel de hasta cinco años. Para los delitos penados con tres meses de prisión, la situación penitenciaria ha cambiado en el último año. Esa condena mínima, que hasta ahora se conmutaba con trabajos en beneficio de la comunidad, ahora se cumple entre rejas.
Fuentes sindicales del penal de A Coruña cuestionan que con unos centros penitenciarios masificados y pese a la anunciada ampliación de plazas de trabajos sociales se esté enviando a prisión a cientos de condenados a entre tres y seis meses de cárcel. No sólo por pequeños hurtos, sino también por delitos de fraude, violencia de género o contra la seguridad vial.
"Incluso sin tener antecedentes, un pequeño robo o estafa está costando el ingreso en prisión", cuestionan desde los sindicatos de prisiones, al tiempo que hacen referencia al caso del juez Rafael Tirado, sancionado con una multa de 1.500 euros por una falta grave de retraso injustificado en la tramitación del encarcelamiento del supuesto asesino de la niña Mari Luz Cortés.
Según fuentes penitenciarias, sólo la creación de más penales y la aplicación de las penas alternativas a la prisión aliviarían la saturación de las prisiones. "Las cárceles en estos momentos son una olla a presión. Hay de todo. Buenos, malos, con culpa, sin ella... Hasta un 30% de los reclusos no tendría que estar entre rejas", aseguran desde Teixeiro. De no haber traslados de otras comunidades -añaden- en Galicia no sería necesaria otra cárcel. En este sentido, advierten de que es ya prácticamente "inasumible" el traslado de reclusos de otros penales más masificados , en su mayoría inmigrantes. De los más de 3.600 reclusos que cumplen condena en Teixeiro y A Lama, el 30% son extranjeros que proceden de cárceles de otras autonomías.