REDACCIÓN | A CORUÑA
El conselleiro de Medio Rural, Samuel Juárez, calificó ayer de "normal" la temporada de incendios en Galicia en cuanto al número. Pero al mismo al tiempo, mostró su confianza en que las medidas de prevención y las actividades de control y extinción ayuden a evitar fuegos como el sucedido el lunes en el municipio ourensano de Vilardevós, donde las llamas arrasaron unas 167 hectáreas de monte y obligaron a desplazar a la zona dos hidroaviones y tres helicópteros.
Preguntado por las previsiones para lo que queda de verano, el titular de Medio Rural fue prudente: "Ojalá no se produzcan casos tan complicados", en referencia al registrado esta semana en el municipio ourensano, donde, según Juárez, la dificultad vino dada por "lo complicado de la zona y lo rápido que se extendió en fuego". En este sentido, el conselleiro destacó la "importancia" de la labor de control y prevención realizada por los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, así como el hecho "fundamental" de que todos los medios funcionen "de la mejor manera posible".
La Consellería de Medio Rural reconoce que está siendo un verano "anómalo" ya que el pasado mes de julio no hubo incendios por el mal tiempo, pero en agosto han subido los termómetros y la actividad incendiaria sigue siendo "baja". Aunque en lo que va de mes se han registrado incendios en la comunidad, ninguno de ellos ha superado las veinte hectáreas de superficie quemada, a excepción del ocurrido en la localidad de Vilardevós.