IRENE BASCOY | SANTIAGO
Deshojando la margarita. Así está el ex presidente de la Xunta Emilio Pérez Touriño: "Me voy", "me quedo", "me voy", "me quedo"... El que fue líder de los socialistas gallegos durante once años se ha tomado el verano para reflexionar sobre su futuro político, aunque tras perder las elecciones gallegas dejó traslucir su intención de que a la vuelta del verano abandonaría el Parlamento autonómico.
Ya no tiene por qué ser así. Sus próximos sostienen que "aún no está tomada la decisión" , pero aventuran que por su ánimo y sus comentarios "se quedará" en la Cámara. El hombre que rompió la mayoría absoluta del PP tras 16 años de poder en Galicia podría "ceder a la presión" de algunos de sus compañeros en la Cámara y conservar su escaño, aunque ciertos "desplantes" de la nueva dirección de los socialistas gallegos le "disgustan" y le animan a irse por encontrarse "incómodo" en el Grupo Parlamentario del PSdeG, comentan fuentes socialistas.
¿Y quiénes intentan convencer al ex presidente de que no abandone? Diputados, hasta cinco enumeran algunos con nombres y apellidos, "que están a disgusto en cómo lleva las riendas Manuel Vázquez", explica un ex alto cargo de la Xunta, que añade: "Piensan que con Touriño en el Parlamento, a ellos se les respetará más". Otro dirigente socialista es más incisivo: "Son diputados conscientes de que su carrera política llega a su fin con la nueva dirección del PSdeG", y, por ello, animan a Touriño a "resistir, al menos hasta las elecciones municipales", pues aguardan un descalabro electoral que podría pasar factura a Manuel Vázquez.
Pero, ¿estaría dispuesto el ex presidente a retornar a la primera fila de la política gallega? "No creo", contestan desde su entorno, pero otros compañeros de partido no descartan que aspire en secreto a tomar las riendas del PSdeG, si el partido se hunde en los próximos comicios locales, pero renunciando a repetir como cabeza de cartel a la Xunta. "Las alcaldías de las grandes ciudades están en el aire, y si se produce el vuelco y van a manos del PP, el liderazgo de Manuel Vázquez quedará muy tocado", reflexionan desde el PSdeG, convencidos de que el ex presidente ha tenido el mismo pensamiento.
Mientras Touriño, que el pasado nueve de agosto celebraba su 61º cumpleaños, no aclare su futuro, las hipótesis se disparan en el PSdeG, donde otro debate se repite hasta la saciedad: en la oposición todos los diputados son pocos para trabajar y los socialistas no pueden permitirse escaños ociosos. El ex presidente, como tal, no puede bajar a la arena y currar en las agrupaciones locales del PSdeG o recorrerse las asociaciones de vecinos, por ello algunos le piden que ceda su acta de diputado, pero no sólo a él. También están en el punto de mira algunos y algunas diputadas incluidas en las listas por expreso deseo de Touriño.
Escapando de los rumores y las insidias, Touriño, que estos días lleva un brazo en cabestrillo por una luxación en el hombro, está en Lisboa. Acudió a la llamada de José Sócrates, primer ministro portugués y líder de los socialistas lusos, que quería reunirse de forma privada con él. Sócrates accedió al poder en 2005, coincidiendo con el paso de Touriño por la Presidencia de la Xunta, lo que les brindó la oportunidad de fraguar una amistad. El político portugués se entrevistó más de una vez con el socialista gallego, con el AVE Vigo-Oporto sobre la mesa. Lisboa es una oportunidad para desconectar y seguir deshojando la margarita.