M. VÁZQUEZ / C. VILLAR | SANTIAGO
La crisis no da un respiro al sector hostelero ni siquiera en verano. El mes de julio se cerró en Galicia con una caída generalizada de la ocupación, los turistas y sobre todo, los precios, una baza a la que se aferra el sector en un intento por tratar de ser más competitivo. La última encuesta del Instituto Nacional de Estadística (INE) revela que la comunidad recibió el mes pasado 400.778 visitantes -4.517 menos que en 2008- y registró una ocupación del 42,3%, casi 20 puntos menos que la media nacional. La única provincia que demostró en este inicio del verano un plus de resistencia fue A Coruña, que en un contexto de crisis consiguió atraer a 173.614 turistas, un 4,4% más que en julio de 2008, mientras Pontevedra, Lugo y Ourense perdían entre las tres 11.895 visitantes.
Éste es el único dato positivo de una encuesta que sitúa a Galicia como la quinta comunidad con menos ocupación y en la que tanto el número de viajeros como las pernoctaciones cayeron un 1,1% respecto a julio de 2008. El dato que más preocupa a los hosteleros, con todo, es el económico, al detectar una "preocupante caída" del gasto por turista que se ha traducido ya en una pérdida de entre el 25% y el 30% de su volumen de negocio. "No sólo vienen menos visitantes sino que los que vienen gastan menos", explica Juan Silva, presidente de la Confederación de Empresarios de Hostelería de Galicia (Cehosga).
Así lo confirman también las cifras del INE, que constatan un descenso del 4,1% en los precios del sector hostelero en el último año. Se trata de una tendencia generalizada en todo el país, donde la crisis ha provocado una caída interanual de los precios del 6,8%, aunque, como aclara Juan Silva, no todas las comunidades han reaccionado por igual. "En Cataluña, por ejemplo, el sector mantuvo hasta el mes de julio una ocupación digna a costa de los precios porque tenían tarifas altas y las bajaron como reclamo. Pero en Galicia no tenemos ese margen", argumenta Silva.
A la crisis económica, sin embargo, el presidente de Cehosga asegura que se han sumado otros dos factores que, particularmente en el caso de Galicia, están perjudicando este verano al sector turístico. Por un lado, la climatología, con un mes de julio caracterizado por la lluvia y temperaturas más primaverales que veraniegas, y por otro, la falta de promoción tanto nacional como internacional de Galicia coincidiendo con la precampaña y las elecciones autonómicas. "Durante siete u ocho meses hemos estado en materia de promoción a un ritmo muy inferior al de otras comunidades y en turismo como no estés presente la competencia te arrasa", explica.
Ante este contexto adverso, el sector hostelero gallego ha reaccionado en los últimos meses con ofertas de última hora y una considerable reducción de las contrataciones, una estrategia que preocupa especialmente al presidente de Cehosga al entender que se puede poner en peligro "la calidad de los servicios". Según los datos del INE, en el mes de julio el personal empleado en la hostelería gallega cayó un 3,4% respecto al mismo mes del año anterior a pesar de que tanto el número de establecimientos abiertos como las plazas ofertadas crecieron un 2,5% respectivamente.
En cuanto a las cifras de ocupación, el sector confirma la caída aunque discrepa como cada año de las encuestas oficiales del INE, que se quedan muy por debajo de sus estimaciones. Según los datos de Cehosga, la ocupación media alcanzó el mes pasado en Galicia entre un 58% y un 60%, es decir, 12 puntos menos que en julio de 2008.
En cuanto al perfil del turista, se imponen los nacionales. El 80,6% de los viajeros que pasaron por la comunidad en julio eran españoles, en su mayoría gallegos (38%) y madrileños (17,4%). Galicia se confirma así como uno de los destinos preferidos por nuestros vecinos al ser la sexta comunidad con más veraneantes españoles.