IRENE BASCOY | SANTIAGO
La dirección del PSdeG prometía ayer por boca de su secretario de Organización, Pablo García, neutralidad en el proceso de elección de los secretarios provinciales, cargos orgánicos de nueva creación llamados a convertirse en un contrapoder al líder Manuel Vázquez, al mismo tiempo que en puntales que refuercen el control del secretario xeral sobre la organización.
El ex conselleiro de Medio Ambiente, que justo hace cinco meses sucedía a Emilio Pérez Touriño al frente de los socialistas gallegos tras la debacle electoral, se juega la fuerza de su liderazgo, pues ni en A Coruña ni en Pontevedra, las provincias con más peso orgánico, los candidatos que suenan son de su confianza. También se juega la imagen de renovación con que tomó las riendas del socialismo gallego.
Alberto Núñez Feijóo aprovechó la travesía del PP gallego por el desierto de la oposición para permitir la salida a escena de una nueva generación, pero los candidatos que empiezan a surgir para asumir el poder del aparato provincial en el PSdeG no aportan aire fresco, con la excepción del diputado José Manuel Lage, que podría estar dispuesto a batirse con el presidente de la Diputación de A Coruña, Salvador Fernández Moreda, y con la duda de quién será el candidato de Ourense. Fuentes del PSdeG apuntan al alcalde de O Barco, Alfredo García, o el ex alcalde de Castrelo do Val, Raúl Fernández. En Pontevedra podría repetir Modesto Pose y en Lugo continuar Luis Ángel Lago o ser relevado por el ex conselleiro de Traballo Ricardo Varela.
Por todo ello, la dirección socialista aunque promete imparcialidad sigue con suma atención la elección de los secretario provinciales -los equivalentes a los barones o presidentes provinciales del PP-, que se resolverá entre el 3 de octubre y el 21 de noviembre, anunció ayer en rueda de prensa Pablo García, para quien la nueva estructura provincial del PSdeG permitirá forjar una organización "más fuerte, más cohesionada, más eficaz y más coordinada".
El congreso de A Coruña promete ser el más interesante, pues pueden enfrentarse dos candidatos: el presidente de la Diputación, Salvador Fernández Moreda, y el joven diputado José Manuel Lage. El primero ya se ha postulado y el segundo se mueve para sumar apoyos.
Fuentes socialistas pronostican que A Coruña será "el termómetro del cambio en el PSdeG", pues en Pontevedra, Lugo y Ourense habrá candidatura de consenso. En el primer caso, Modesto Pose tiene el camino despejado para continuar al frente del partido en la provincia, y sólo quedaría por definir el papel de la agrupación viguesa. El alcalde vigués, Abel Caballero, presiona para que la ciudad tenga la representación que se merece.