JAVIER SÁNCHEZ DE DIOS
Con los presupuestos gallegos para el 2010 a la vuelta de la esquina y -es un secreto a voces- el presidente Núñez Feijóo cada vez más preocupado por la "peor situación que ha vivido en todos sus años de experiencia pública", es cada vez más palpable la pugna entre técnicos y políticos, dentro y fuera de la Xunta a la hora de estructurar las cuentas del país para el año que viene.
Quedó dicho ya que la conselleira de Facenda, Marta Fernández Currás, encabeza a quienes anteponen el rigor financiero a las necesidades electorales. No se trata de una batalla abierta todavía, pero se recuerda que 2010 será año clave cara a las municipales, en las que el PP quiere recuperar el control de las ciudades.
Esa perspectiva hace que algunos de dirigentes populares, entre ellos presidentes provinciales como Rafael Louzán o José Luis Baltar, hayan solicitado que "no se olviden las inversiones, o se dejen sólo en manos del gobierno socialista de Madrid" en las cuentas generales de Galicia.
En ese sentido, y como anécdota, ha habido quien -en el reanudación de la política activa, tras un verano de numerosos encuentros cara a los congresos- ha habido ya quien recordó la frase según la cual "los políticos ganan las elecciones y los tecnócratas suelen perderlas".
Los recelos
Un secreto a voces es, también, que la dificultad económica de la Xunta se ve agravada por lo que sus responsables llaman "incontables agujeros" que en estos cuatro meses aparecen en los diferentes departamentos de la Xunta que presidió Emilio Pérez Touriño.
El conselleiro de Presidencia y número dos del Partido Popular gallego, Alfonso Rueda, afirmó en varias ocasiones la existencia de un enorme desorden contable y la existencia de múltiples facturas sin abonar que, por no estar tramitadas conforme a la normativa, resultan de "pago difícil".
Esa situación, y las críticas que -"de forma injusta", dice el entorno del PP- se dirigen a la Xunta ha llevado a algún sector del Gobierno a plantearse denunciar a la Fiscalía los casos más destacados, aunque por el momento no se tomó una decisión que, "visto como está el panorama", podría ser inútil e incluso perjudicial.
Más frentes
Mientras, se complican otros frentes: es un secreto a voces que al malestar en el sanitario al oír el asunto de la supresión de las peonadas -decisión matizada por la conselleira Pilar Farjas-, podría unirse el farmacéutico ante los rumores sobre más cambios en el sistema de dispensa de medicamentos.
El panorama sanitario es complejo, sobre todo por el riesgo de la gripe A y la ya inminente apertura del curso en Infantil y Primaria, sin que la OMS, como dijo la ministra Trinidad Jiménez haya despejado algunas incógnitas acerca de los grupos de riesgo la vacunación.
En Galicia, las Consellerías de Sanidad y de Educación -esta a cargo de Jesús Vázquez- han establecido un sistema de información y coordinación muy estricto para el control de posibles casos. Y se estudia la posibilidad de solicitar a personal sanitario jubilado su reincorporación temporal como colaboración.
Caña, caña
Un secreto a voces, en fin, es el que se refiere a la posibilidad de que se presenten antes de que termine el año, mociones de censura por el Partido Popular en carios concellos gallegos, como denunció el dirigente socialista federal Antonio Hernando.
Pero no serían sólo iniciativas del PP: en la provincia de Pontevedra hay posibilidades de que fragüe alguna en sentido contrario...