SELINA OTERO | A CORUÑA
Sin terrenos disponibles para realizar las construcciones, acometidas a particulares prohibidas por la normativa, errores de cálculo en los proyectos o fosas sépticas en caminos públicos. Estos son algunos de los motivos que han llevado al actual Gobierno gallego a bloquear planes de saneamiento y abastecimiento puestos en marcha por el bipartito en su última etapa como ejecutivo en funciones.
La Consellería de Medio Ambiente ha decidido anular 19 de las 47 obras hidráulicas tramitadas por el anterior gobierno debido a la "adjudicación directa y sin publicidad" y a las "graves deficiencias" que presentan los expedientes. De este modo, 28 proyectos ya tramitados seguirán adelante mientras que el 40% del total de obras esbozadas, que afecta a una veintena de municipios de Galicia, se paralizarán. La anulación de casi la mitad de los proyectos supone, según fuentes de la Consellería de Medio Ambiente, el desbloqueo de 3,8 millones de euros "que estaban paralizados en obras inejecutables", partida que el actual Gobierno pretende invertir "en actuaciones viables".
La Xunta explicó a través de un comunicado que el anterior departamento de Medio Ambiente sacó un total de 47 actuaciones de saneamiento por un importe de 8,7 millones de euros, "tramitadas en su mayoría por adjudicación directa y estando el gobierno en funciones". Según el actual Ejecutivo, "no existieron criterios de urgencia ni se tomó como base ningún tipo de planificación", señalando, además, que el 60% de las actuaciones (27, en concreto) "fueron para ayuntamientos gobernados por el PSdeG-PSOE".
Para revisar la tramitación de las obras, en su mayoría centradas en saneamiento, abastecimiento de agua y mejoras en depuración, Augas de Galicia realizó auditorías: "Sólo se anularon bajo criterios técnicos aquellos expedientes que presentaban deficiencias o no se adecuaban a la normativa legal". Carecer de terrenos a disposición, estar ya ejecutadas en parte o errores de cálculo han sido algunas de las deficiencias detectadas en el análisis. Pese al bloqueo anunciado por Medio Ambiente, la Xunta manifiesta su intención de "retomar" las obras una vez que las deficiencias técnicas "sean solventadas" y que éstas estén incluidas en la programación de obras ordinarias de Augas de Galicia. Son, en total, 19 los municipios gallegos que tendrán que esperar a la corrección de la tramitación para ver cumplidas sus necesidades de saneamiento.
Nueve municipios coruñeses
Las obras se habían adjudicado en seis concellos de la provincia de Ourense (A Mezquita, A Veiga, Calvos de Randín, Carballeda de Avia, Coles y O Barco de Valdeorras), cuatro de Pontevedra (Catoira, Ribadumia, Tomiño y Vigo) y nueve de A Coruña: Ames (saneamiento de los núcleos de Portanxil y Susavila de Carballo), Boiro (mejora de los bombeos de aguas residuales), Culleredo (instalación de la red de saneamiento en Cillobre, calle Laxe y calle río Mero), Frades (distribución de agua potable a la parroquia de Galegos), Noia (mejoras en la estación de tratamiento de agua potable de la municipal), Paderne (saneamiento en la parroquia de Adragonte, mejora del saneamiento en Gas y sustitución de la decantadora de Viñas), Padrón (saneamiento en Herbón, Pazos, Aduana, Paraíso y Palomar), Santiso (saneamiento en Pazos e Chaín, en Arcediago), Teo (abastacimiento y saneamiento en Mouromorto y Cantoña).
La reacción del Grupo Socialista ante la inesperada paralización de casi la mitad de las obras puestas en marcha durante su etapa de gobierno no se ha hecho esperar. "Esta anulación demuestra lo poco que le importa a Feijóo el respeto por el medio ambiente", expresó ayer la portavoz socialista Carmen Gallego, quien lamentó la falta de interés del actual Ejecutivo por llevar a cabo "una política de aguas que ofrezca servicio de saneamiento y abastecimiento a los ciudadanos de los municipios afectados".
Según Gallego, la estrategia del PP en el Gobierno de la Xunta "consiste, por una banda, en exigir al Gobierno central actuaciones, obras, licitaciones y adjudicaciones y, por la otra, en sus áreas de gestión, se dedica a paralizar todo lo que el ejecutivo anterior proyectó, licitó y adjudicó". Carmen Gallego exige al presidente de la Xunta, Núñez Feijóo, que continúe con todas las obras proyectadas, licitadas o ejecutadas por el anterior gobierno, "que deje de castigar a los ayuntamientos por el color político de sus alcaldes en vez de crear cada vez más dificultades", criticó.