X. A. TABOADA | SANTIAGO
La oposición ha encontrado en las políticas sociales -educación, sanidad y atención a dependientes- un motivo en el que concentrar los reproches por la gestión de la nueva Xunta. Ayer la atacaron con contundencia los portavoces del PSOE y del BNG en el Parlamento, Manuel Vázquez y Carlos Aymerich, en las preguntas de control al presidente de la Xunta, a quien acusan de estar "desmantelando los servicios públicos".
Alberto Núñez Feijóo se defendió asegurando que su compromiso principal es "blindar" los servicios sociales y que la prueba de ello, tal como avanzó, es que en los presupuestos para 2010 el gasto social "va a incrementar su peso" para poder dotarlos de mayor calidad y eficiencia.
El titular del Gobierno gallego no puso cifras concretas ni aclaró siquiera si en números absolutos la inversión va a ser superior a la de este año, sino simplemente que en el conjunto de los presupuestos el gasto social representará un porcentaje superior al actual.
"Ésta es la forma de gobernar y éste es el compromiso, unos presupuestos reales que blindan los servicios públicos y prescinden de lo superfluo", destacó Feijóo tras echar en cara al anterior gobierno bipartito que tras su paso por el ejecutivo hayan dejado a Galicia con la peor situación económica de los últimos 15 años.
Como contraposición a las críticas de la oposición, el presidente de la Xunta recordó que desde su llegada a San Caetano se han incrementado en 28 millones las partidas destinadas a la atención de dependientes, que se aumentaron en un 5% las plazas de escuelas infantiles, que se ha implantado una nueva modalidad de gratuidad de los libros de texto más solidario o que se dará un impulso a los nuevos hospitales con la construcción de uno nuevo en Pontevedra y la licitación este año del nuevo hospital de Vigo en su totalidad y el equipamiento para el de Lugo.
En una sesión de control en la que no faltaron los abucheos cruzados entre las bancadas de los diputados, El presidente Núñez Feijóo no desaprovechó la ocasión para regodearse en el plantón que el pasado sábado dieron a Manuel Pachi Vázquez alcaldes y miembros del comité nacional del Partido Socialista. "No soy su enemigo, soy su adversario político. Centre sus enemigos y, por lo menos, que le vayan a las reuniones que convoca", ironizó.
No obstante, tanto el portavoz del BNG como el secretario xeral de los socialistas gallegos concluyeron que los primeros meses de Gobierno del Partido Popular en la Xunta se han caracterizado por la "parálisis" y el "desmantelamiento" de los servicios públicos, como la paralización de los hospitales o la retirada de la gratuidad universal para los libros de texto. "Lleva 150 días sin aprobar una medida positiva, pero sí muchas negativas", recriminó el nacionalista, tras reprobar que la "austeridad" ha derivado en una "privatización" y "reducción" de los servicios, mientras la Xunta "gasta dinero en publicidad y en conciertos con centros que segregan" a los alumnos por género. "Su plan ideológico es desmantelar los servicios públicos para pagar a sus patrocinadores de la sanidad y la educación privada", le espetó Aymerich.
Para Manuel Vázquez, Feijóo es un especialista en paralizar el país y lamentó su "particular ensañamiento" con las políticas sociales. "Tiene que resolver los problemas, pero usted y su gobierno son una máquina de generar problemas a este país", recriminó el máximo dirigente del PSdeG-PSOE.
Vázquez le acusó además de perjudicar, con sus políticas, a los cuatro sectores más afectados por la crisis, como los parados, los padres de familia, los enfermos y los dependientes.