REDACCIÓN | SANTIAGO
La asfixia económica que sufren muchos ayuntamientos gallegos, agobiados por la caída de sus ingresos y por la crisis, no será un impedimento para que la Xunta les reclame las deudas pendientes. Lo dejó claro ayer el conselleiro de Medio Ambiente, Territorio e Infraestruturas, Agustín Hernández, que emplazó en el Parlamento a los concellos a saldar sus deudas con la Sociedade Galega de Medio Ambiente (Sogama), de la que el Gobierno gallego es el principal accionista.
El aviso del conselleiro se produjo en el transcurso de una interpelación del PSdeG sobre la auditoría a la planta de Cerceda que encargó el nuevo Gobierno. Durante su intervención, la diputada socialista Carmen Gallego emplazó a la Xunta a sentarse a negociar con los concellos para buscar una solución al sobrecoste que supondrá para ellos la negativa de Sogama a seguir haciéndose cargo de residuos voluminosos como muebles o grandes electrodomésticos. Aunque en su respuesta Hernández se mostró dispuesto a hablar con la Fegamp para tratar de resolver el problema que plantea la recogida de estos residuos, insistió en que habrá que "solucionar" también la deuda que muchos municipios gallegos tienen con la planta de basuras.
Desde el pasado 1 de septiembre, Sogama ya no se encarga de la recogida de residuos voluminosos en Galicia, una decisión que justificó ante los ayuntamientos amparándose en los problemas derivados de la Autorización Ambiental Integrada que se aprobó la pasada legislatura. Los concellos, que ahora deben negociar individualmente con empresas autorizadas la recogida, se quejan del sobrecoste que supondrá para las arcas municipales la negativa de Sogama a seguir haciéndose cargo de los voluminosos ya que las tarifas privadas son entre dos y tres veces más caras que las de Cerceda.
"Los que más gritan, son los que más deben", señaló Agustín Hernández, que citó a modo de ejemplo el caso de Pontevedra, que pese a adeudar 2,8 millones en facturas pendientes, amenazó este verano con no pagar más si Sogama no se hace cargo de los voluminosos. "Es que ya no paga nada, ni los voluminosos ni lo otro", exclamó el conselleiro, que insistió en que el gobierno bipartito "no tenía ni un euro" presupuestado para la recogida de estos residuos. Hernández, no obstante, aseguró que Galicia dispone de los medios adecuados para gestionar los desechos voluminosos ya que existen 120 puntos limpios en la comunidad.
La "puntilla"
Por su parte, Carmen Gallego criticó que la Xunta no ofrezca una solución al sobrecoste que tendrán que asumir los concellos para gestionar estos residuos, por lo que consideró que les da la "puntilla" debido a su mala situación económica.
En cuanto a la auditoría encargada por la Xunta en abril, Hernández explicó que el objetivo era hacer una "foto fija" de la situación de la planta para elaborar a partir de ahí un plan de actuación con el que "poner remedio" a los problemas de gestión de los cuatro años del bipartito.
Gallego, sin embargo, replicó que "decir que todos los males de Sogama están en la gestión del gobierno anterior es mentir a los ciudadanos" y defendió que la responsabilidad del bipartito es "más pequeña" que la de todos los ejecutivos anteriores del PP.
Por su parte, la diputada del BNG Isabel Sánchez consideró "imprescindible" que la auditoría "abarque toda la gestión de Sogama desde su puesta en marcha" para detectar si los errores fueron de gestión o es "una incapacidad intrínseca de un modelo" que dijo no compartir.